Del olvido del ser a la recuperación del ser

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Del olvido del ser a la recuperación del ser

 

http://youtu.be/MZkYMwmMS4k

 

1 Primera parte: olvido del ser y regreso al inicio

1.1 Introducción

1.2 Olvido del ser

Platón, Medievales, Renacimiento. Descartes, Nietzsche, técnica moderna

1.3 Regreso al origen

¿Qué hacer? Regreso al origen. Comienzo, inicio, origen

1.4 Regreso al infierno

 

2 Segunda parte: ser ahí, ser con los otros, patria y ser para la muerte

2.1 ¿Cómo estaban las cosas en la ideología del partido? ¿cómo trataron a Heidegger? 

Krieck, Jaensch, Baeumler

2.2. El hombre y la sociedad conforme a ser

Ser ahí. Ser con los otros, resolución y destino. Pueblo y patria. Patria, tierra y habitar.

 Ser para la muerte

2.3 conclusión

 

 

(Conferencia sobre Heidegger impartida en algunas asociaciones culturales)

 

1 Primera parte: olvido del ser y regreso al inicio

 

1.1 Introducción

Hace unos 30 años, un amigo trajo a un investigador americano a dar una conferencia a Madrid. El conferenciante era un ingeniero técnico, un especialista en misiles dirigidos por satélite y asuntos por el estilo. Como parte del protocolo, lo llevaron a ver la Cruz de los caídos al Escorial. Allí hay una montaña con un agujero donde está la ermita y encima de la montaña la cruz. Cuando el ingeniero vio el agujero de la ermita dijo: ¡que sitio más bueno para meter misiles! No veía una montaña, veía un silo para misiles

Otro ejemplo de lo mismo lo encontramos en este chiste de El Roto. En la primera viñeta hay una roca que dice: “Durante años he sido una roca”. En las viñetas siguientes hay una invasión y la roca se convierte en bunker, en un puerto, terreno urbanizable, cantera….Y en la última viñeta la roca dice: “Que ganas tengo de volver a ser una roca”

En el mundo técnico-moderno, una montaña ya no es una montaña, es un agujero para meter misiles, o un montón de piedras para construir, o terreno urbanizable para especular. Un río ya no es un río, es energía hidráulica y la tierra ya no es la tierra, sino un almacén de productos para utilizar. No dejamos que las cosas sean como son, no le dejamos ser al ser.

Podría pensarse que esto es solo un asunto sobre piedras, ríos y montañas y que no tiene más importancia. Pero si trasladamos el problema al hombre y a la sociedad, la cosa cambia. En el hombre y en la sociedad, hay todavía más manejo del ser que en las montañas y en los ríos. A lo largo de la historia se han tergiversado tanto la sociedad y el hombre que ya no sabemos lo que son. Hemos olvidado el ser y los dioses huyen.

¿Cómo ha ocurrido este manejo?,¿cuándo empezó?, ¿dónde?, ¿quién lo ha llevado a cabo?,¿cómo está el asunto del manejo ahora?

 

1.2 Olvido del ser

 

Platón

La historia de Occidente desde los griegos es la historia de un manejo y los manejos requieren un manejador humano con unas intenciones. Son determinados hombres los que manejan la historia.

El olvido del ser comenzó con el Bien de Platón. Desde entonces, todo está manejado. Para los propósitos de esta conferencia me voy a centrar en tres características del Bien platónico. La primera, la perfección y el deber, la segunda la creación y el ajuste a modelo y la tercera, la presencia constante invariable.

La primera: el Bien es la perfección absoluta. Por pura lógica: si el bien es lo más perfecto, no puede haber nada más perfecto superior a él. Si hubiera algo superior, ya no sería lo más perfecto.  El Bien es aquello a lo que no le falta nada. El modelo no puede tener otro modelo por encima, él es lo más alto, él es el modelo, él es el deber; los demás deben ser como él. Hay coincidencia entre modelo perfecto y ser, hay coincidencia entre deber ser y ser. El ser es como debe ser.

Pero, si en Bien es bueno, si es perfecto, es por algo. Algo es bueno porque tiene las propiedades a, b, c… ¿Quién pone las propiedades a, b, c…? Hay un criterio valorativo implícito en la construcción del Bien que es el hilo conductor del sistema y que se impone a todo lo demás. En este criterio, evidentemente creado por el hombre, es donde se introduce el manejo. Los sacerdotes del sistema son los que deciden lo bueno.

La segunda característica: el Bien es creador y lo creado se ajusta a modelo. Al final del libro VI de La república, Platón dice en la alegoría del Bien y el ser que, igual que el sol da la luz, el bien da el ser. El Bien es como una especie de dios intelectual que produce el ser de todos los entes. Es la primera vez que aparece el concepto de creación en la filosofía griega. No es extraño que el cristianismo primitivo fuera platónico.

Tenemos hasta ahora que el Bien es, por una parte, la perfección, el deber ser y, por otra, el creador del ser. La conclusión es que el ser depende del deber ser. Lo importante a resaltar aquí es que nuestro ser es lo que es por referencia a un modelo.

Las consecuencias son las siguientes:

a/ Inauguración del doble mundo. Este mundo no puede ser el Bien, porque no es perfecto. Si lo fuera, habría una contradicción: el Bien sería perfecto e imperfecto al mismo tiempo. Del hecho de que el Bien es la perfección y de que crea un mundo se sigue un cielo de perfección y un mundo material de imperfección. El alejamiento de la physis griega es claro. La physis es única, los dioses y los demás seres pertenecen todos a la naturaleza.

b/ Inauguración del ajuste al otro mundo. Este es un detalle importante para explicar la historia de Europa, porque las metafísicas posteriores dependen en mayor o menor medida de este punto. A partir de ahora, nuestro mundo depende esencialmente del otro mundo. El ser se pone en el otro mundo. La realidad está ajustada al otro mundo, la verdad es un ajuste al otro mundo y el comportamiento moral es igualmente un ajuste a las normas del otro mundo. El alejamiento de la physis es completo.

Tercera característica del Bien: las ideas son presencias constantes invariables, son como los bajorelieves egipcios que presentan la misma postura invariable por los siglos de los siglos. Nada se mueve. Todo permanece constante. Supongamos un concepto cualquiera, el concepto hombre o el concepto caballo. El concepto no cambia, mientras que los hombres que caen bajo él se hacen viejos, se mueren y desaparecen. Las ideas platónicas son esto que los conceptos tienen de inmutable. Pero ese es el problema: los conceptos son entes, no el ser. Platón ha elegido las propiedades de inmutabilidad y permanencia de unos entes concretos (los conceptos) como si fueran las propiedades del ser, ha trasladado el ser al mundo de lo abstracto inmutable.

Así es como empezó el olvido del ser y la entrada del nihilismo: trasladando el ser y la realidad a otro mundo. Este es el primer manejo.

 

Medievales.     

La creación causal del cristianismo recoge los aspectos platónicos de la creación, del doble mundo y del ajuste al modelo. La existencia actual de la cosa, el ser de la cosa o realidad d la cosa se entiende como un efecto de la creación conforme a las ideas divinas. El ser del árbol no es más que la idea divina “árbol” llevada a existencia actual (creada). El ser del hombre no es más que la idea divina “hombre” llevada a existencia actual. Las cosas se ajustan a las ideas en la mente de Dios. Las cosas son correctas o no conforme a las ideas. El ser es corrección, necesita un modelo, necesita un deber ser. Seguimos con el ser entendido desde el deber ser de lo perfecto. Quien manda es el deber, no el ser. Y el deber está construido por un interés humano.

 

Renacimiento. Descartes.          

En la Edad Media cristiana, Dios es el asegurador de la rectitud. Pero en el Renacimiento, el asegurador pasa a ser la razón. En el esquema medieval cristiano, el movimiento hacia abajo es la creación. Las ideas en la mente divina se elevan a existencia actual a través de la creación. El movimiento inverso es el ajuste a las ideas divinas. Las cosas tienen que ajustarse a las ideas modelo. Cuando pasamos al renacimiento, se sustituyen las ideas en la mente de Dios por el modelo matemático en la mente del hombre y la rectitud de las cosas respecto a las ideas en la mente de Dios por la certeza subjetiva de las cosas respecto al modelo matemático. Según el esquema cristiano, si la cosa se ajusta al modelo divino, es. Que es tanto como decir que si es creada, es. Según el esquema científico nuevo, si la cosa se ajusta al modelo matemático, es. Dicho de otra manera, si la cosa tiene sus propiedades matemáticas constantes y permanentes, es. Heidegger caracteriza el conocimiento físico-matemático como la elevación de los caracteres constantes-permanentes de la cosa al auténtico ser de esa cosa.

Vamos a explicar esto de los caracteres constantes-permanentes. Los caracteres constantes-permanentes son las cualidades primarias, cualidades matematizables o cualidades invariables. Un objeto está acompañado siempre necesariamente por unas propiedades por ejemplo el peso y el volumen. Pero no está acompañada necesariamente por otras. Por ejemplo el agua y el gas no tienen color, pero no tienen más remedio que tener un peso, un volumen y una densidad. El color no acompaña necesariamente a los objetos, es una propiedad accidental de los objetos. Pero el peso y volumen acompañan necesariamente al objeto, son propiedades esenciales.

Estas propiedades constantes permanentes son las que definen el ser de la cosa. Y precisamente estas propiedades son las matematizables. El ser moderno es materia mecanizada. Asistimos aquí a una racionalización del mundo. El sujeto-razón se pone a sí mismo un mundo a su imagen y semejanza, le impone un ser matemático. La realidad es lo calculable. El ser se agota en lo constante permanente.

Sigue ocurriendo lo mismo que en Platón y en los medievales: se toman algunas propiedades de algunos entes (las constantes permanentes) como si fueran el ser. se confunden los entes con el ser.

Aquí aparece ya lo que va a ser el mundo de nuestros días, porque el aseguramiento matemático del mundo tiene consecuencias útiles directas. Mediante el cálculo y la técnica se puede dominar el mundo.

 

Nietzsche           

Por esta línea del dominio técnico ya anunciada por el racionalismo aparece la voluntad de poder de Nietzsche. Lo único que hay en el fondo es una lucha por el poder. La voluntad quiere dominar y lo hace fundamentalmente creando valores. Los hombres superiores crean valores y arrastran con ellos a las masas. La voluntad de poder crea valores y, a su vez, los valores crean el ser de las cosas. Estamos todavía en el plano de ser dependiente del plano del deber.

 

Técnica moderna

Aquí Heidegger amplía la crítica a todo el mundo moderno. El mundo actual es nietzscheano en el sentido de que pretende dominarlo todo. En la estructura de nuestras sociedades la naturaleza se convierte en objetos disponibles -las montañas son piedras para construir, los ríos energía hidraúlica, los mares almacén de peces para consumir-, la cultura es información para el dominio de masas y la política maquinación por el poder.

¿Cómo consiguen el poder los maquinadores? Por medio de la técnica. Ciencia y técnica son las claves del dominio, la estructura del mundo contemporáneo es la técnica moderna. La técnica actual es la metafísica consumada, es la culminación del olvido del ser.

Destrucción es para Heidegger impedimento de un desarrollo sin negar su regeneración. Por ejemplo, si quemamos la cosecha de un año cuando está la espiga en el campo, el trigo puede volver al crecer al año que viene. La idea es eliminar desarrollos malformados. La vida continúa. Devastación es, sin embargo, aniquilación, negación de toda posibilidad de comienzo. Por ejemplo en un desierto ya no se puede construir nada. Las posibilidades desaparecen. La técnica moderna no destruye, devasta, por eso es el peligro máximo.

¿Quién está detrás de toda esta maquinación tecnológica? La respuesta de Heidegger no deja lugar a dudas: el capitalismo, el comunismo y la conducción de masas y razas. Capitalismo y comunismo son el imperio de lo demoniaco:

 

“Europa yace en medio de la tenaza formada por Rusia y América y que, metafísicamente hablando –es decir, con referencia a su carácter mundial y en relación con el espíritu- ambos países son iguales. El puesto de Europa es tanto más funesto por cuanto la impotencia del espíritu procede de ella misma …

La dimensión predominante es la de la extensión y el número. El poder ya no significa la capacidad y prodigalidad que parte de la elevada superabundancia y dominio de fuerzas, sino la ejercitación de una rutina susceptible de ser aprendida por todos …

El predominio del término medio, propio de lo que es indiferente por tener el mismo valor, no es aquí algo insignificante y mero abandono, sino que consiste en los embates de alguien tal que, al atacar toda jerarquía y espiritualidad del mundo, las destruye, emitiéndolas como mentiras. Es el embate de aquello que llamamos demoniaco (en el sentido de lo malvado y destructor). Hay diversos signos del surgimiento de este imperio de lo demoniaco unida al creciente desconcierto e inseguridad de Europa …

El espíritu así falsificado en inteligencia, se degrada hasta desempeñar el papel de instrumento puesto al servicio de otra cosa, cuyo manejo es susceptible de enseñarse y aprenderse. Ahora bien, si este servicio de la inteligencia ´solo se vincula con la regulación y el dominio de las relaciones materiales de producción (como en el marxismo), o, en general, con la ordenación y aclaración intelectual de lo que en todos los casos está presente y ya dado (como en el positivismo), o si se cumple en la conducción organizada de las masas y razas de un pueblo; en cualquier caso de estos, el espíritu –entendido como inteligencia- es la impotente superestructura de otra cosa que, por ser a-espiritual o, incluso, contra-espiritual, se da como lo real propiamente dicho” Introducción a la metafísica 82-84

En resumen, hay tres demonios que están a cargo de la decadencia del mundo moderno y que en el fondo son lo mismo: el capitalismo, el comunismo y la conducción de masas y razas. Estos tres demonios coinciden en lo demoniaco y lo demoniaco es, en primer lugar, el predominio del cálculo. El espíritu se convierte en inteligencia técnica con la única finalidad de dominar. En segundo lugar, el predominio del término medio, la ausencia de toda jerarquía. Lo importante y la regla es lo que piensa todo el mundo, hay que amoldarse a los deseos de las masas. Y, en tercer lugar, el manejo, la inteligencia técnica pone lo real, pone el ser, donde le conviene, con lo cual es ser se olvida.

 

1.3 Regreso al origen

 

¿Qué hacer? Regreso al origen

El mundo se ha convertido en una máquina y los dioses han huido espantados ¿Qué hacer?

Supongamos al señor 1 en la época inmediatamente posterior a Aristóteles que quiere enterarse de lo que dice el maestro. Lee a Aristóteles y escribe un libro sobre la metafísica. Después, un señor 2, de una época algo posterior, que quiere enterarse de lo que dice la metafísica, lee al señor 1 y con esto escribe otro libro. Al cabo de otra generación, el señor 3, que quiere aprender la metafísica, se fija en los libros del señor 1 y del señor 2 y escribe otro libro. Cuando llegamos a nuestros días, de Aristóteles no queda ni rastro, lo han manejado tanto que ya no sabemos lo que dice. ¿Qué hacer? Regresar al Aristóteles originario; regresar a la plenitud del origen. Con el olvido del ser ocurre lo mismo. Lo han manejado todo: el racionalismo ha convertido el espíritu en cálculo, el capitalismo y el comunismo han convertido las montañas y los ríos en productos de compra y venta. Ya no sabemos lo que es una montaña y lo que es un río y, lo que es más importante, no sabemos lo que es el hombre y lo que es la comunidad. Si algo ha degenerado, lo lógico es ver como estaban las cosas antes de la degeneración. Hay que regresar a la plenitud del origen y el origen no está en el cristianismo, está en los griegos.

El parecido con el pensamiento mítico no es accidental. Recomiendo encarecidamente la lectura de Mircea Eliade. El mito es siempre una narración del origen y la rememoración del mito es una rememoración del origen. Por ejemplo los rituales de solsticio de verano y de invierno son una forma de revivir lo que pasó en el origen. El regreso al origen se vive en el mito y en el rito de manera ontológica como una vuelta al auténtico ser de las cosas.

 

Comienzo, inicio, origen

Vuelta al origen es llevar a cabo un ciclo de regeneración. Una revolución que sea verdadera revolución es exactamente eso: una vuelta al ser, una vuelta al origen. Comienzo (Beginn) En Heidegger significa lo que ocurrió en una fecha como primer elemento de una secuencia de acontecimientos. Por ejemplo, el asesinato de Sarajevo el 28 de junio de 1914 como comienzo de la Primera Guerra Mundial. El comienzo no es ninguna causa, es simplemente un acontecimiento tomado como fecha de referencia. Inicio, sin embargo, si es causa. Inicio (Anfang) significa aquello por lo cual se pone en marcha un proceso. Muchas veces el inicio suele ser un acto de voluntad, por ejemplo el inicio de Europa se encuentra en el modo de vida que decidieron los griegos. Origen (Ursprung) significa la estructura de posibilidades que permite cualquier inicio y cualquier comienzo. En definitiva, el origen es el ser mismo.

No se trata de nostalgia del pasado, sino de volver a ser el inicio ahora. Zubiri decía que los griegos somos nosotros y Heidegger dice en el discurso del rectorado que “el inicio es aún”. Vuelta al origen no como evasión al pasado, sino como tarea ahora. El inicio y el origen no tienen por qué estar solo en un momento fijo del pasado. Cuando Wagner compuso La muerte de Sigfrido, estaba en comunicación con el origen. Cuando Hölderlin escribió el Hiperión, estaba en comunicación con el origen. Cuando los espartanos se sacrificaron por Grecia, estaban tocando el origen, por eso los recordamos ahora, porque eran el auténtico ser. Todo acto de genialidad ahora o en cualquier tiempo es un puente hacia el origen. Todo acto heroico ahora o en cualquier tiempo es un puente hacia el origen. Areté: toda excelencia es originaria. La revolución consiste en esto, en regresar al equilibrio del ser y generar así un nuevo ciclo.

 

Destrucción y nihilismo activo

Volvemos un momento al concepto de destrucción en Heidegger. Hace un par de años salió en el periódico un artículo relacionando la “destrucción” de Heidegger con asaltos y pistolas. Pero la “destruktion” no tiene nada que ver con eso, tiene que ver con el rechazo del olvido del ser. La discusión crítica no se hace con pistolas. Lo que hay que destruir es la falsa cultura occidental, el racionalismo y la técnica descontrolada. Destrucción es desmontaje de todo el edificio del olvido del ser, desmontaje de la cultura occidental desde Platón.

 

1.4 Regreso al infierno

Conseguir algo interesante no es gratis. El regreso al origen requiere una transformación interior. Para llegar al origen, hay que pasar por el infierno. Para lograr los conocimientos, hay que pasar por el infierno.

El poema épico Kalevala finlandés es la historia de los héroes Leminkanien y Wainimoinen. En el capítulo VIII se cuenta como Wainimoinen estaba buscando las runas sagradas. Alguien le dijo que se encontraban en el vientre del gigante Wipunen. Fue en busca del monstruo y aprovechó que estaba tumbado para entrar dentro de él por la boca. (El ser devorado por un monstruo o entrar en un monstruo en mitología equivale al regreso al infierno). Una vez dentro, se construyó una casa con el cuchillo que llevaba al cinto y amenazó con comerle el corazón y las entrañas si no le entregaba las runas. El monstruo no tuvo más remedio que dárselas.

Algo parecido ocurre con el camello, el león y el niño del Zaratustra de Nietzsche. La historia es que en la montaña el camello se transforma en león y el león en niño. El camello es el animal de carga, va cargado con los valores de la historia falsa de Europa, pero en la montaña se transforma en león. El león no soporta cargas encima de si, lucha por quitarse los valores que le han impuesto, lucha por la libertad. Y lucha destruyendo. Esto es nihilismo activo. En la lucha regresa al caos para renacer. Viaje al infierno y renacimiento.

Herman Hesse decía en su novela Demian: “El que quiera renacer tiene que romper un mundo”. Ahora podemos añadir el regreso al infierno: “El que quiera renacer tiene que destruir un mundo y pasar por el infierno”. Si queremos subir, primero tenemos que bajar. La lucha externa es relativamente fácil de hacer, el abandono del materialismo moral y de la corrupción que nos rodea es relativamente fácil. Pero la lucha interna de transformarse a sí mismo es más complicado. Hay que destruirse a sí mismo para renacer.

 

2 Segunda parte: ser ahí, ser con los otros, patria y ser para la muerte

 

2.1 ¿Cómo estaban las cosas en la ideología del partido?, ¿cómo trataron a Heidegger? Krieck y Baeumler

 

Después de pasar por el infierno es cuando aparecen las runas del conocimiento. ¿Qué hay en el origen?, ¿qué es/cómo es el hombre no manejado, el hombre conforme a ser?, ¿qué es/como es la comunidad conforme a ser?

 

Krieck

Pero antes de contestar a esto vamos a ver cómo estaban las cosas en la ideología del NSDAP, quién se ocupaba de esto y como trataron a Heidegger. Había dos publicaciones importantes dedicadas a la ideología del partido y a los temas de visión del mundo, una era Volk im Werden, dirigida por Krieck, y otra Nationalsozialistische Monatshefte, dirigica por Rosenberg y en la que colaboraba a veces Alfred Baeumler.

Krieck era hijo de un albañil y tuvo problemas para poder estudiar. Se hizo maestro de escuela y leyó mucho por su cuenta. Una vez de maestro en la escuela se dedicó a criticar al sistema educativo vigente. Decía que era demasiado mecánico y burocrático y empezó a escribir en contra. Se metió tanto con ellos que le formaron un expediente. Entró entonces en el NSDAP y en otras organizaciones nacionalistas. Cuando el NSDAP llegó al poder, empezó a subir como la espuma. Lo nombraron rector de la Universidad de Frankfurt y después le dieron una cátedra de pedagogía en Heidelberg, aunque solo tenía el título de maestro. Era miembro de la sección científica de las SS con un alto cargo. Dirigía varias instituciones y la revista Volk im Werden, dedicada a la ideología del partido. Al terminar la guerra lo metieron en la cárcel y murió allí.

Las ideas de Krieck sobre educación en la comunidad y para la comunidad son muy buenas, pero quiso meterse en filosofía y ahí no era tan bueno.

En el comunismo hay un autor ideológico que es Marx; en el liberalismo Adam Smith; en el NS no hay ninguno en concreto. No lo es Nietzsche, no lo es Schopenhauer, no lo es Wagner, no lo es Heidegger. Pero esto no quiere decir que haya que borrarlos de un plumazo. Hay que investigar en qué puntos aprovecharon a Nietzsche, en que puntos a Schopenhauer… Krieck estaba intentando trabajar en esta coherencia ideológica. Y aquí es donde aparece Heidegger. Heidegger tenía renombre internacional desde la publicación de Ser y tiempo. Cuando se metió en el partido en 1933 y lo hicieron rector, Krieck y todos los que se dedicaban a la ideología tenían los ojos puestos en él y seguían sus obras de cerca. Heidegger también seguía las obras de los demás. Lo que estaba haciendo Krieck le parecía a Heidegger bastante mal. En una carta a su alumna Elisabeth Boschmann lo pone verde. A su vez, Krieck hizo todo lo posible por ponerle la zancadilla a Heidegger. Lo acusaba de oportunista y judaico. Decía que en Ser y tiempo no decía nada sobre NS y que, a partir del nombramiento como rector, empezaba a mencionar lo heroico. A Krieck la filosofía de Heidegger le parecía nihilismo porque hablaba de la nada y de la angustia y añadía que eso era lo que hacía la fraseología judía. Este fue el primer escollo que impidió a la filosofía de Heidegger seguir adelante en el partido.

 

Jaensch

El segundo escollo fue el informe del psicólogo Jaensch. Este hombre, con ocasión de un posible nombramiento de Heidegger para la Universidad de Berlín, mandó a la oficina Rosenberg un informe muy duro sobre Heidegger. En él decía que el pensamiento de Heidegger era judaico y que su verborrea era típica de un esquizofrénico. El texto era realmente ofensivo.

 

Baeumler

El tercer escollo que no pudo salvar fue Alfred Baeumler. Baeumler estudió filosofía y fue profesor de en Dresden. Desde muy temprano, estuvo ligado a las obras de Nietzsche. Los papeles de Nietzsche estaban en posesión de su hermana Elisabeth Forster que todavía vivía. Alfred Baeumler en colaboración con Elisabeth llevó a cabo en la temporada de los años 25-30 una edición de las obras completas de Nietzsche en 12 volúmenes que es la que hemos manejado hasta que apareció la edición de Colli-Montinari. El año 1931 publicó su libro Nietzsche filósofo y político donde defendió lo que llama realismo heroico. Al principio, estuvo en contacto con los autores de la revolución conservadora, especialmente con Jünger y Niekisch, pero poco a poco se fue acercando al nacional-socialismo. El acercamiento fue a través de Rosenberg. En 1926 Baeumler había publicado un libro sobre Bachofen el mitólogo de los románticos que interesó mucho a Rosenberg y que está citado en El mito del siglo XX. En 1931 fue invitado a la “casa parda”. La casa parda era el cuartel general del partido y de las SA en Munich en la Briener strasse 45. Cuando el partido llegó al poder en 1933, llamaron a Baeumler a Berlín a ocupar la cátedra de pedagogía de la universidad. El mismo año, el 10 de mayo, se llevó a cabo la quema de libros en la Bebelplatz de Berlín. Primero habló Goebbels y, después, Baeumler. A partir de entonces se convirtió en uno de los principales colaboradores de Rosenberg con un montón de cargos: censor general, director general de ministerios del Reich, inspector de la escuela superior del NSDAP y otros. Después de la guerra estuvo preso 3 años y volvió a dar clase en la universidad.

Sus relaciones con Heidegger fueron de acercamiento/alejamiento. Al comienzo, eran amigos. Heidegger le felicitó por la labor que había hecho en la recopilación de textos de La voluntad de poder. Pero, a partir de la publicación del libro Nietzsche filósofo y político, se distanciaron. Baeumler decía allí que había una contradicción entre la voluntad de poder y el eterno retorno. La voluntad de poder es la vitalidad del flujo de Heráclito y el eterno retorno le parecía una detención del flujo. Estaba confundiendo los ciclos del eterno retorno con una especie de cielo que se salía del todo fluye. Heidegger le criticó esto. No había ninguna contradicción entre las dos posturas. Este fue el primer roce. Después, en 1934, Baeumler escribió un artículo en la revista de Rosenberg titulado Nietzsche y el Nacional-socialismo en el que abusaba de la interpretación política nazi de Nietzsche. Es el famoso artículo donde escribe que “decir heil Hitler es decir heil Nietzsche”. Heidegger también lo criticó. Desde entonces se distanciaron del todo.

A su vez, Baeumler criticó a Heidegger en su nueva obra Männerbund und Wissenschaft  de 1934. Decía allí que Heidegger era demasiado intelectual y demasiado contemplativo y que lo que se necesitaba era acción.

Rosenberg estaba al tanto de todo esto y sabemos que tenía en un cajón informes sobre Heidegger. Hitler no tenía ni idea de lo que estaba pasando con todos estos movimientos sobre la construcción de la ideología del partido. En resumen. Krieck, Jaensch y Baeumler pusieron la zancadilla a Heidegger para que no llegara más arriba en la pirámide que habían formado y en cuya cúspide estaba Rosenberg.

 

2.2. El hombre y la sociedad conforme a ser

Y ahora volvemos a Heidegger y a cómo entendía él el hombre y la comunidad conforme al origen:

Heidegger no habla del hombre ni de la humanidad. Utiliza el término Dasein y no por casualidad. El verdadero hombre no es el universal abstracto hombre, el animal racional creado a imagen y semejanza conforme a un modelo (olvido del ser), sino cada hombre en concreto en su poder ser (libertad) y en su circunstancia: Juan con sus problemas en su mundo, María con sus problemas en su mundo. Tampoco somos un átomo aislado, sino un ser en relación con los otros. El existente humano es para Heidegger 1/ ser ahí en un mundo, 2/ poder ser (libertad), 3/ comprensión (círculo hermenútico), 4/ ser con los otros (comunidad), 5/ ser para la muerte y 6/ histórico. Se necesita un nuevo término para expresar este hombre y el término “hombre: animal racional” tal como se ha manejado en la terminología filosófica no lo cumple. Por eso se inventa el nuevo término Dasein. Nosotros utilizaremos la expresión “existente humano”. De estas características interesan todas para la vertiente política de la obra de Heidegger, pero especialmente el ser ahí en un mundo, el ser con los otros y el ser para la muerte.

 

Ser ahí en un mundo. Equilibrio existente humano—mundo. La política es esencialmente ecología

La tradición filosófica racionalista e idealista ve las cosas desde un sujeto inflado. Todo (o casi todo) lo pone el sujeto (Kant, Fichte). Otras tradiciones parten del mundo externo, todo (o casi todo) lo pone el objeto. En ambas se pierde el equilibrio. Según Heidegger hay que partir del entre, de la relación entre el hombre y el mundo, de los fenómenos y del cuidado. Los fenómenos es lo que se muestra y en lo que se muestra está el terreno anterior a la absolutización del sujeto o del objeto.

La consecuencia de la absolutización del sujeto es que el  hombre del individualismo moderno es un sujeto-razón solitario sin mundo, porque la absolutización del sujeto convierte al mundo en un almacén de existencias manejables y eso ya no es un mundo, desaparece  una relación adecuada entre el hombre y la tierra. Heidegger dice:

 

“La exigencia de entregar y em-plazar fundamentos amenaza todo cuanto le es heimlich (hogareño) al hombre privándole de todo suelo y fundamento que le permita echar arraigo, es decir, privándolo de aquello de donde ha crecido, hasta ahora, toda era grande […] cuanto más decididamente se organiza la cacería encaminada a la domesticación de gigantescas energías, con las cuales se pretende cubrir para todos los tiempos las necesidades energéticas de los hombres en la tierra, tanto más indigente llega a ser la capacidad del hombre para edificar y habitar en el ámbito de lo conforme a esencia. Hay una correlación, un juego enigmático entre la exigencia de emplazamiento del fundamento y la retirada del suelo natal”. La proposición del fundamento, Ed del Serbal, 65

 

Cuanto más dominio técnico, más retirada del ser.

Ahora hay un sujeto dominador interesado que produce stocks almacenables, que emplaza los ríos donde quiere y que somete al mundo a un sistema de nuevas relaciones de dominio y explotación. Pero el resultado de estas relaciones no es un mundo y el individuo que hace esto no es un existente humano y las relaciones entre el hombre y el mundo no son de equilibrio

Sin embargo en Heidegger se busca el equilibrio. El texto muestra el hombre y la tierra. En ese y están el arraigo y la ecología. Para que haya arraigo, tiene que haber equilibrio.

Respecto al arraigo en una tierra, el escrito más representativo es el de ¿Por qué vivimos en provincias?  Heidegger tenía una cabaña en la Selva negra donde solía ir a pensar y a escribir. Hablaba con los campesinos y participaba en sus problemas. Menciona concretamente las cargas de leña, los rebaños de ganado, los zorros que se meten en el gallinero, la vaca que pare y las tormentas de nieve. Encontraba en las raíces populares y en la tierra el ser que andaba buscando. Decía que el trabajo del pensar surge desde el arraigo en la patria. Le propusieron una cátedra en la gran ciudad, en Berlín y dijo que no, porque las raíces están en la tierra y en una gran ciudad no hay raíces y no se puede pensar.

La relación con el ahí –con el mundo- no es de dominio, como en la Biblia (“someted la tierra” Génesis), en el marxismo y en el capitalismo, sino de equilibrio, como en el viejo logos griego. Hay un equilibrio que mantener. Solo cuando estamos de determinada manera en el mundo aparece el origen. El arraigo y el equilibrio ecológico hombre-mundo juegan un papel nuclear en política.

 

Ser con los otros, resolución y destino § 74 Ser y tiempo

Algunos autores han señalado que hay discontinuidad entre Ser y tiempo –obra del año 27- y las obras de los años 33-40 que son las más específicamente políticas. Pero el propio Heidegger le dijo a Karl Lowith en 1936 que la relación de su filosofía con el nacional-socialismo estaba implícita en la historicidad. No es fácil entender de que manera. Mi interpretación es la siguiente.

Primero, el concepto de historia. Olvidémonos por un momento de tiempo físico y vayamos al tiempo vivido. No se vive igual el tiempo de la juventud que el tiempo de la vejez o el tiempo de las vacaciones que el tiempo del trabajo. Temporalidad es tiempo vivido por el hombre en el modo del futuro, pasado y presente, en ese orden. Primero vivimos el futuro de una manera mental, porque nos hacemos proyectos. La estructura de un acto libre comienza por la proyección de un fin en el futuro. Después, hay que reconocer la influencia del pasado (de la tradición), no podemos partir de cero. De la interacción entre ese futuro y ese pasado surge lo q hacemos en el presente. Historicidad es lo que el existente humano hace de esta manera según el tiempo vivido, es acción libre humana generada por el tiempo originario: futuro-pasado-presente. Con lo cual tenemos que la historia es sucesión de acontecimientos solo en el aspecto exterior, en realidad la historia es el despliegue de la libertad. La historia la crean los hombres con sus decisiones.

Segundo, el ser con y el estado usual de una comunidad. El existente h no es un individuo suelto, es un ser con los otros. Los otros están aunque no estén. Por ejemplo una mesa hace referencia a un artesano, aunque no esté presente, un libro hace referencia a su autor, aunque no esté presente, etc. Y el estado normal de este ser unos con otros es el se. Decimos lo q se dice, pensamos lo que se piensa, vestimos lo que se viste… Caemos así en la inautenticidad del término medio. Por poner un ejemplo un poco exagerado, pero por razones didácticas: Homer Simpson le dice a veces a su hijo Bart: no digas nada que no digan los demás. Pero es imposible ocultar el fallo, nuestra conciencia moral pone de manifiesto que hemos de ser nosotros mismos, no podemos engañarla.

Tercero, resolución. Lo que hay que hacer ahora es decidirse a ser sí mismo, abandonar el se, aceptarnos como realmente somos: mortales, históricos y libres. Y una vez hecho esto decidirnos a mantenerlo con acciones y de esa manera intervenir en la historia. Esto se llama en Heidegger resolución. Resolución es un decidirnos por nosotros mismos que implica la aceptación de lo que somos.

Al resultado lo llama Heidegger destino individual. El destino individual consiste en “el acontecer originario del Dasein que libre para la muerte, hace entrega de sí mismo” Sein und Zeit 384. Mediante la resolución regresamos a nosotros mismos, volvemos a nuestro ser, volvemos al origen. Trazamos nuestro verdadero destino cuando nos decidimos a ser nosotros mismos.

Pero el destino individual no puede darse sin un destino colectivo. Destino colectivo es “el gestarse histórico de la comunidad, del pueblo. El destino colectivo no es un conjunto de destinos individuales… En el ser uno con otro en el mismo mundo y en el estado de resuelto para determinadas posibilidades son ya trazados de antemano los destinos individuales” Sein und Zeit 384.

Menciona aquí dos núcleos fundamentales para la construcción de la comunidad: ser uno con otro y resolución. Por una parte, la resolución es aceptar nuestro propio ser y nuestro propio ser es un ser con los otros. Aceptarse a sí mismo es aceptar a los otros, al decidirnos por nosotros mismos, nos decidimos también por la comunidad. Si cumplimos el destino individual, estamos cumpliendo al mismo tiempo un destino colectivo. No hay un contrato social. Estamos metidos por naturaleza dentro de una comunidad antes de cualquier contrato y sacados de ella por la alienación que produce la técnica moderna. Una vez dentro del olvido del ser, se llega a la comunidad por resolución, no por contrato. Si te decides a ser ti mismo, no tienes más remedio que volver a una comunidad popular y a una tradición. Por otra parte, como la resolución es intervención en la historia a través de la libertad, es historicidad. El destino colectivo es un gestarse histórico.

En resumen: resolverse a ser sí mismo nos lleva desde el olvido del ser a una comunidad a través de actos libres que generan la historia. El § 74 de Ser y tiempo conduce a un comunitarismo. En realidad, en la propia tesis del “ser con” está ya implícito el comunitarismo. Sí hay, por tanto, unas tesis políticas en Ser y tiempo y una continuidad entre Ser y tiempo y las obras posteriores.

 

Pueblo y patria. Patria, tierra y habitar

La resolución y el ser con llevan a la comunidad. Más concretamente, llevan a la patria.

La civilización técnica mundial sitúa al existente humano en un universo de cálculos, aparatos, compras, ventas, matemáticas, inglés, ordenadores, crisis, préstamos, deuda pública, prima de riesgo…  que le apartan de la tierra y de la comunidad. Ahora somos apátridas funcionarios de la técnica, somos franquicias de la técnica moderna. Al modo técnico moderno de vida le corresponde el modo de pensar calculador racionalista y el modo de ser utilitarista del dominio y del dinero. Hemos construido un mundo para dominarlo, no para vivir en él. El sueño bíblico de someter la tierra (Génesis) se ha cumplido. La consecuencia es que no es posible un equilibrio, no es posible la polis.

La contraposición a esto es el equilibrio hombre-mundo-comunidad: la patria. Vuelta al origen es situarse de manera adecuada en un mundo, es arraigo en una comunidad y en una tierra. Este arraigo se alcanza en la patria. Patria es el equilibrio de las relaciones hombre-mundo en el origen.

 

“La patria se prepara como la tierra de la cercanía al origen” Interpretaciones sobre la poesía de Hölderlin, 49

“La patria es el origen del espíritu y el fundamento del origen” Interpretaciones sobre la poesía de Hölderlin, 112

“la patria es el ser mismo que parte y ensambla y configura radicalmente la historia de un pueblo en cuanto existente: la historicidad de su historia” Germania, 12

 

De abajo arriba el tratamiento que hace Heidegger de la patria es el siguiente: patria dentro de la tierra y tierra dentro de la physis.

De arriba abajo: primero, la physis. Physis significa en griego naturaleza. Pero no tiene nada que ver con la forma que tiene ahora la ciencia de entender la naturaleza, son la naturaleza misma. Las características de la physis son estas tres. Primera: es todo lo que hay. No existe la división natural/sobrenatural, no hay más que lo natural. Los dioses forman parte de la naturaleza. Segunda: la característica principal de la physis es el surgir que mantiene dentro de sí misma lo surgido. Por ejemplo una flor surge de la naturaleza, pero cuando se muere no va a otro sitio, sigue perteneciendo a la naturaleza. Y tercera, la naturaleza manifiesta unas posibilidades y oculta otras. La naturaleza ha llegado a ser por intervención del hombre a lo largo de la historia en la tierra un sistema tecnológico, pero oculta otras posibilidades de ser. Podríamos organizarlo de otra manera.

Después, la tierra es parte de la physis. Cuando surgen los objetos, animales y plantas de la naturaleza, no se acumulan en un montón de manera caótica, sino en un ámbito ordenado que pertenece a la misma physis. Hay un orden ecológico en la naturaleza. Esto es lo que Heidegger llama tierra. La tierra es la misma physis en cuanto recoge y acoge unos elementos sujetos a un equilibrio en los que nosotros habitamos.

Y, después, el habitar dentro de la tierra. Hay un logos, un equilibrio que en la tragedia griega estaba mantenido por Zeus y por las Erinias. Habitar es vivir guardando ese equilibrio, vivir guardando el ser; habitar es dejar ser. Los mortales habitan en la tierra en la medida en que la guardan/cuidan. Patria es comunidad de existentes humanos que habitan la tierra. Patria es comunidad de existentes humanos que guardan/cuidan el ser.  Puede sonar abstracto, pero es lo menos abstracto que hay. Patria es el canto del gallo, el sonido de la campana, la familia, los amigos, las bromas con los compañeros, el viento que ondea sobre las espigas. Patria es el equilibrio de todas estas relaciones en el origen.

¿Y cómo se guarda el ser en la comunidad?, ¿cuál es el estilo de vida de la comunidad? Justo el contrario al modo de vida del cálculo y del dominio de la técnica moderna. El existente humano vive poéticamente en la tierra. “Habitar poéticamente significa estar en presencia de los dioses y ser tocado por la cercanía esencial de las cosas “ Interpretaciones sobre la poesía de Hölderlin 42. “(patria) no solo como mero lugar de nacimiento, tampoco como un paisaje familiar, sino por el contrario, como el poder de la tierra, sobre el cual el hombre, en cada caso según su Dasein histórico, “habita poéticamente”” Germania 87. El modo de vida de la patria es el arte. Los dioses acuden a los hombres en forma de poesía. El Estado es un Estado estético.

 

Ser para la muerte

El hombre es un ser para la muerte. Y ser para la muerte es, a su vez, finitud, autenticidad y realismo.

Ser mortales también incide en el modo de concebir el hombre, la sociedad y la política, porque la política tiene unos fines y los fines son distintos dependiendo de si se concibe el hombre como mortal o no.

Antes mencionábamos el se de Heidegger. Decimos lo que se dice, hacemos lo que se hace, pensamos como se piensa… Esto afecta también a la muerte en el sentido de que nos comportamos frente a la muerte como se comportan. ¿Y cómo se comporta normalmente la gente frente a la muerte? No viene de momento, ya llegará. Huimos de la muerte, evitamos la angustia de la muerte. Esto tiene consecuencias morales y políticas, porque lo que queremos con este olvido del ser y con este olvido de la muerte es comodidad, pan y circo (nihilismo pasivo). Cuantos menos problemas, mejor. La sociedad del se, la sociedad del olvido del ser es hedonista y comodona. La vida en el se es mentira, es una continua tapadera para evitar la angustia y los problemas del existente humano.

Los ultramundos y las mitologías de salvación son también tapaderas de la dimensión trágica humana. El hombre no es un ángel de otro mundo, es un hombre. Los ángeles de otro mundo son una manera de evadirse de lo que es el hombre. “Es que sería muy triste que el hombre se muriera del todo. Sería una tragedia”. Exacto. El existente humano es esa tragedia terrestre. En realidad, no hemos salido de la tragedia griega. Pero tampoco vale convertir los ángeles del otro mundo en ángeles de este mundo (paraísos de derechos). Las utopías terrestres y la felicidad terrestre siguen siendo un sustituto del cielo, siguen siendo tapaderas que alejan del ser.

El hilo conductor de Heidegger es dejar que las cosas sean como son y, por tanto, en este caso, aceptar que somos mortales y empezar a vivir desde ahí. Solo cuando nos decidimos a vivir desde esta radicalidad trágica se muestran las auténticas posibilidades del existente humano. El hombre que ha resuelto ser sí mismo ya no quiere tapar nada, ya no quiere pan y circo aquí o pan y circo en otro mundo, quiere lo que es y surge la comunidad conforme a ser, el bien común. La aceptación de la muerte nos lleva de esta manera a la verdad sobre el hombre y al cuidado del bien común.

 

Conclusión

1 Regresar a lo que verdaderamente somos. No engañarse a sí mismo. Dejar que las cosas sean como son. Este es el hilo conductor

2 Esto dibuja una revolución de vuelta al origen. Revolución es exactamente eso: volución, vuelta al ser

3. Para llegar al origen hay que pasar una temporada en el infierno.

4 Algunas cosas que se muestran del misterio del ser en la revolución son las siguientes (No se puede mostrar todas porque el ser tiene partes que se conservan en el misterio)

4a/ el existente humano no es un sujeto absoluto, no es una razón pura, es un ser en relación

4b/ el existente humano es un ser finito, un ser mortal con limitaciones, no un ángel

4c/ decidirse por el ser. decidirse por lo que verdaderamente somos, sin engaños

4d/ al decidirnos por nosotros mismos nos decidimos también por la comunidad, porque somos ser con los otros

4e/ la comunidad adquiere la forma de patria y de poesía. El existente humano es un ente finito que habita poéticamente en una patria.

 

Todo fluye

 

Eugenio Gil

Publicado por Eugenio Gil en 8:51 el  jueves, 19 de junio de 2014

 

FUENTE:

http://www.todofluyetodofluye.blogspot.com.es/2014/06/del-olvido-del-ser-la-recuperacion-del.html

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