132) Réquiem por Europa

Estándar

Manu Rodríguez. Desde Europa (08/09/15).

*

*Estamos asistiendo al fin de la Europa milenaria, de la Europa europea, de la Europa nuestra. Las últimas oleadas migratorias son definitivas, y hay alrededor de veinte millones de africanos y de asiáticos que aguardan su oportunidad para entrar –y que se sumarán a los ya incontables millones que pululan por nuestras tierras. No se les considera intrusos o invasores. Son ‘refugiados’, dicen. Es la última excusa; el último subterfugio.

Los patriotas que nos atrevemos a alzar la voz contra este estado de cosas somos denominados, entre otras cosas, ‘gentuza’ (Merkel, en una de sus últimas apariciones). Se nos niega el derecho a la legítima defensa. Se nos insulta; se nos demoniza.

La derrota de la Alemania nazi –del nacionalismo étnico– fue el principio del fin. Se nos privó de independencia, de libertad, de soberanía.

Henos aquí, pues, maniatados ante estas últimas avalanchas. Con lazos invisibles, mediante hechizos malvados nos paralizan. Como encantados o embrujados vivimos. Engañados, manipulados. La población arya (y no arya: finougrios, vascos) europea. Impotentes.

Una alucinación, un hechizo. Algo nos ciega, algo nos detiene.

Una pesadilla de la que no acabamos de despertar. Una pesadilla que comenzó cuando aquella capitulación incondicional; una pesadilla que se nos impuso tras los juicios de Núremberg. El destino, el futuro, el devenir de Europa estaba ya trazado. Los caminos de su destrucción. La tragedia de Europa.

Pueblos míos derrotados, confundidos, extraviados, perdidos.

Se nos ha extirpado el corazón, los nervios, el cerebro… el sexo. Carecemos de sentimientos, de decisión, de luz… de coraje, de valor.

Débiles, apocados, cobardes. Cegados. Apáticos. Enmudecidos. Ninguneados. Otros mandan e imponen su palabra, su ley. Nos llevan por donde quieren –nos llevan al matadero, a la extinción.

*Se anuncia el final de Europa, de la Europa blanca. Será el final de la luz nuestra; se extinguirá nuestra luz. ¿Qué será de nosotros, aryas y no aryas europeos? Perderemos la tierra de nuestros antepasados, la tierra que nuestros antepasados nos legaron. Esta tierra, que es una sola cosa con nuestras historias, con nuestras gestas. No hay rincón de Europa que no esté marcado, señalado, roturado… por nuestros ancestros. Nos reconocemos en nuestra flora, en nuestra fauna, en nuestros mares, en nuestros lagos y ríos… en nuestros pueblos y ciudades. Son milenios de vida entretejidos con sus bosques y montañas. Somos co-creadores de Europa. De su aspecto, de su atmósfera, de su luz. Tierra amasada con nuestra carne y nuestros huesos, regada con nuestra sangre. Suena, y huele, y sabe a nosotros, esta nuestra tierra. Tiene nuestro rostro, nuestra faz. El hogar milenario de los pueblos blancos. La tierra que nuestros Padres fundaron. Europa, nuestra madre patria.

Perderemos tierra y cielo; lo perderemos todo. Quedaremos huérfanos de madre y de padre. A los escasos europeos del futuro no les quedará apenas suelo, apenas sangre, apenas cielo. Pobres, aislados, ignorantes, solos. Serán los últimos europeos; será nuestro último ocaso. No tendremos más auroras. El sol, nuestro sol, no nos volverá a iluminar nunca más.

Hermanos, connacionales. Si todo continúa como hasta ahora, esto último que os digo es nuestro futuro más probable; el futuro que padecerán nuestros descendientes. En las manos de las presentes generaciones está el impedirlo. ¿Qué vamos a hacer al respecto? ¿Qué haremos?

Debemos retomar nuestras armas, nuestra palabra, nuestra voz. Nuestro legítimo derecho a repeler esta agresión, esta invasión. ¿Cómo lo conseguiremos?

*Es preciso, es vital, que las actitudes y los grupos identitarios se multipliquen en Europa. Es importante que la mayor parte de nuestra gente tenga conciencia de la situación en la que nos encontramos desde la IIGM. Los flujos migratorios incontrolados que padecemos, y ante los que no podemos hacer nada, son consecuencia de nuestra derrota  en la ya citada guerra, y la posterior demonización del nacionalismo étnico en nuestras tierras (que destruye nuestros argumentos, nuestras razones, nuestra única arma de defensa).

Basta cualquier acto de patriotismo o de nacionalismo para ser acusado de ‘nazismo’ o ‘fascismo’ (además de ser presentado ante la opinión pública con términos infamantes). Previamente estos conceptos, que nos definen, y de los cuales nosotros no renegamos, han debido ser, como digo, demonizados. Es un chantaje moral, político; una amenaza jurídica, policial. Estamos atados de pies y manos. Prohibidos, perseguidos. Paralizados y enmudecidos.

La estrategia que se sigue, pues, para acabar con los pueblos blancos tiene su origen en la derrota de Alemania y en los posteriores Juicios de Núremberg –como vengo diciendo. No podemos quejarnos, no podemos invocar los intereses de nuestros pueblos, o las preocupaciones que tenemos por el futuro de nuestra gente. No podemos defendernos. Éste es el resultado de aquella vergonzosa derrota, que fue en verdad, la derrota de los pueblos blancos; el comienzo del fin de nuestros pueblos.

La constante y ubicua propaganda anti-nacionalista y anti-patriótica que padecemos desde hace decenios se la combina con la prédica, igualmente omnipresente, del altruismo (ciertamente suicida) y la sociedad abierta (sociedades multiculturales, multiétnicas…) –para curarnos de nuestro egoísmo y de nuestro etnocentrismo, nos dicen. Es pura propaganda de guerra –operaciones psicológicas (‘psyops’), como ahora se las llama. En estas estrategias combinadas coinciden, y no por casualidad, judíos, cristianos, musulmanes, demócratas, comunistas, progresistas, izquierdistas… a los que se les añaden las organizaciones internacionales (la ONU y sus tentáculos europeos). Éstas son las variadas fuerzas del ‘sistema’. Ellos se dicen los  buenos, los humanitarios. Pero su ‘bondad’ acabará destruyéndonos étnica y culturalmente –que es lo que, en último término, se pretende.

La primera medida ha de ser, pues, limpiar nuestro nombre, acabar con la imagen que del nacionalismo étnico europeo sale de los Juicios (es la coartada del enemigo). Con esa imagen se nos paraliza y se nos enmudece. Es un arma en manos de nuestros enemigos, de los enemigos de los pueblos blancos –es su única arma.

Advierte que la afirmación del nacionalismo étnico y su negación están en guerra. La negación deslegitima, persigue, prohíbe, penaliza… el nacionalismo étnico. Una minoría tiene el poder de negar y deslegitimar el nacionalismo étnico de los europeos –de los pueblos blancos –, privándole así de su única arma, de su derecho a la defensa; de su identidad, de su ser.

Es preciso preguntarse quién exige, quién ordena, quién impone tal deslegitimación, y en base a qué (hay toda una legislación al respecto). Pregúntate quién manda aquí; quién es el amo. Quién o quiénes son los represores de los pueblos blancos; quién o quiénes procuran nuestra destrucción. Advierte también que la afirmación del nacionalismo étnico es nuestra única arma; y que la negación (previa demonización) de nuestro nacionalismo étnico es la única arma del enemigo –del ‘sistema’.

Advierte, finalmente, que hay una guerra declarada y abierta (jurídica, política, policial, moral, social, cultural…) contra los pueblos blancos; y que hasta ahora vamos perdiendo.

Tenemos que recuperar la legitimidad del nacionalismo étnico. Ésta es nuestra primera lucha, nuestro primer combate. Tenemos que recuperar el derecho a defendernos legítimamente de estas invasiones, de este flujo migratorio incontrolado que asola nuestras tierras –sin que se nos acuse de nada. Y tenemos que hacerlo con argumentos  jurídicos, e históricos. Tenemos que desmontar, pues, la farsa de los Juicios de Núremberg, y la infame historia ‘oficial’ del nazismo y de la IIGM que nos cuentan por todos lados (en películas, en documentales, en nuestra literatura, en nuestros libros de textos…).  Esto es, tenemos que neutralizar el arma (la única arma, repito) que usan contra el nacionalismo étnico europeo y que hace poco menos que imposible nuestra defensa.

Los momentos que viven nuestros pueblos no pueden ser más angustiosos. Y el tiempo urge, en pocas generaciones llegaremos a ser minoría en nuestras propias tierras. Si todo continúa como hasta ahora, ¿qué será de nuestros nietos, de nuestros herederos, de los que vendrán después de nosotros? ¿Qué será de nuestros logros sociales, culturales y demás? Estos extranjeros africanos, asiáticos, amerindios, chinos… heredarán nuestras tierras y nuestras cosas (nuestras bibliotecas, nuestros museos… nuestras ciudades). No tienen nada que ver con nuestro pasado, ni con nuestra historia, ni con nuestra gente. No cuidarán nuestro legado; nuestra labor milenaria se arruinará, se perderá para siempre. Nuestro recuerdo; nuestra memoria. Nuestro ser. Será como si nunca hubiéramos sido.

*¡Oh, Europa; Madre Europa! ¡Despierta, despabila a los tuyos! ¡Oh, Padre! ¡Oh Dyaus! ¡No consientas nuestra perdición, nuestra ruina, nuestra extinción!

*

Hasta la próxima,

Manu

 

1 COMENTARIO:

  1. No sólo imponen esta invasión, sino que además prohiben y persiguen cualquier forma de disidencia, con la creación de esos términos como xenófobo, racista, islamófobo,etc. No sólamente la creación de estos términos sino además también la persecución judicial a quién se atreva a exponer libremenre y publicamente su punto de vista.
    Si esto fuera poco, tampoco se puede uno desahogar votando votando a un partido identitario, por el número de firmas que se exigen por circunscripción.

    Responder

PUBLICADO POR MANU RODRÍGUEZ EN 7:50

FUENTE:

http://larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2015/09/132-requiem-por-europa.html

 

MIÉRCOLES, 26 DE AGOSTO DE 2015

131) Identit@ryas VII

Identit@ryas VII.

Manu Rodríguez. Desde Europa (26/08/14).

*

*“Hoy se habla mucho de ‘revolución permanente’. De 1937 a 1945 existió en Alemania una traición permanente y el pueblo alemán necesitó una fuerza casi sobrenatural para resistir a tantas naciones coligadas, servidas en el interior por una domesticidad tan variada.

La derrota militar alemana, es decir, la capitulación sin condiciones, sólo pudo obtenerse nueve meses después del atentado del 20 de julio, punto culminante de una traición que duraba desde hacía siete años. Pero esta capitulación sin condiciones fue también la de Europa: esto es lo que no quieren admitir, y que aparece con mayor evidencia cada día.” Skorzeny (La guerra desconocida, p. 126 –edición española Acervo 1976)

“Cuando Beck escribió al mariscal von Manstein al final de 1942 para explicarle que ‘la guerra estaba perdida’, el mariscal respondió: ‘Una guerra no está nunca perdida en tanto que uno mismo no la considere como perdida.’” Skorzeny (idem, p. 127)

*Fundamento, causa, origen, inicio, ‘arkhe’… ser. Verdad. Arraigo, morada, lugar, hogar… Camino

*La desnacionalización de los pueblos blancos

*Mística étnica. Mística arya. Espiritualidad arya

*Cultivo del ser. Cuidado (sorge) del ser

*El combate por el ser. La Reconquista del ser

*Amor a lo propio. Amor a los ancestros, a los Padres. Amor a la raza. Amor a las palabras de tu pueblo. Amor a la patria fundada por los antepasados. Amor, amor, amor…

*Esto de W. Darré: “Como arya (como germano, dijo Darré), actúa de manera que tus compañeros de raza (‘volksgenossen’) puedan verte como un modelo”.

*Ser dueños de nuestro futuro. Hoy por hoy nuestro futuro está en manos de otros (no está en nuestras manos, no depende de nosotros).

*Podrás dejar de ser cristiano, musulmán, demócrata o comunista. Pero nunca dejaras de ser un arya; nunca dejaras de ser lo que eres. El ser arya, el arya eterno.

*Integrar la historia de tu pueblo, que es tu propia historia. Lo acontecido a tu pueblo forma parte de tu experiencia, de tu vida, de tu ser. Las marcas, los hitos, los hechos… Seres milenarios.

*El espacio, el reino de lo alto; el espacio sagrado.

*Asumo y comparto el nazismo de Heidegger. Su nacionalismo étnico; su aryanismo. Prevalece Europa, Occidente, la aryanidad.

*El ser, la verdad; la autenticidad, lo propio.

*Enseres –las propiedades: lo propio.

*El ser nace, podríamos decir: surge, brota. Se revela. Se da.

El ser transforma a los entes en donde tiene lugar. Otorga sentido y destino. El ser no es, en ningún caso, ni singular, ni universal. Hablo de comunidades humanas; de comunidades étnicas, más específicamente. Cada pueblo tiene su propio ser; su identidad propia.

El ser es histórico, pues. Es una marca, un hito, una señal en el devenir de los pueblos. Su verdadero inicio. Su revelación. Su nacimiento. Su venir a la luz.

Divinos son los momentos en los que un pueblo cobra conciencia de su ser, de su identidad, de su singularidad; los momentos de su inicio. Tal revelación.

Son quizás los poetas, los cantores de las glorias comunes, los principales artífices de esta toma de conciencia, de esta epifanía –tanto más sublime cuanto más colectiva.

Las señas de identidad. Todos y cada uno de los miembros de la comunidad se reconocen en tales gestas, en tales historias. Se comparten los ancestros, los paradigmas, los modelos. He aquí el origen del orgullo patrio (de los Padres). He aquí también el origen del culto debido a los antepasados. Lo imperecedero mismo, de un pueblo, su cielo, vale decir, tiene aquí su lugar natal.

La conciencia colectiva; la memoria de los pueblos. La acrópolis; la ciudadela, el espacio de lo alto. Lo que no se debe rendir jamás. So pena de perder algo más que la propia vida; so pena de perder el propio ser. La muerte del ser es lo peor que le puede suceder a un pueblo, pues esto significa a la postre su desaparición, su completa extinción.  Su ser arrojado a la muerte y al olvido.

Pueblos olvidados, sin memoria. Pueblos que han sido pero que ya no son, y de los cuales no quedan más que vagos, fantasmales residuos. Nadie los cuida, nadie los cultiva, apenas nadie los rememora a no ser como objetos del pasado –como objetos muertos, sin actualidad, sin vida.

*¿Qué sucede con los pueblos aryas? Nuestros ser se esfuma, se extingue, se difumina, pierde contorno y realidad. Se desdibuja cada día.

Pobre ser nuestro. Semi abandonado. Descuidado, inculto, seco.

Algunos, los enemigos de nuestro ser, lo degradan y censuran en cada oportunidad. Aprovechándose de su debilidad, de su lamentable estado, lo critican, lo difaman, lo mancillan; lo injurian, lo maltratan. Y desde nuestras filas se les deja hacer. Apenas nadie sale en su defensa. Estos pueblos míos carentes de dignidad, de orgullo, de honra… de coraje.

Nuestros Padres pasan hambre y sed. Allá se encuentran indefensos, desprotegidos, solos. Ningún fuego, ninguna palabra los invoca y convoca. Es, sin duda, nuestra hora más oscura.

La soledad de los Padres es también nuestra propia soledad. El descuido del ser es también nuestro propio descuido.

Esta incuria, esta negligencia, este olvido. Perderemos el ser si todo continúa como hasta ahora. Nos perderemos a nosotros mismos. Desapareceremos.

*A veces siento la alegría de ser, la alegría, tal vez, del mismo ser. Es una experiencia misteriosa. Desbordante. Sublime. Inefable.

Como me gustaría que mis connacionales pasaran por esta experiencia. Un fervor, un clamor, un entusiasmo colectivo. Un reconocimiento; una anagnórisis colectiva.

Hoy por hoy, al espejo nuestro se le fue el azogue. No nos reconocemos, no nos identificamos, no nos vemos, no nos encontramos. Perdidos, sin norte, errantes. El lugar nuestro, vacío. Nadie concurre. El lugar de los Padres. El lugar del inicio. Nuestro espacio reservado.

*Poetas y videntes, sí, maestros de la verdad (Homero, Hesíodo… Virgilio). Pero antes fue la acción; las gestas, las epopeyas. El período épico, heroico. Los tiempos de fundación. El establecimiento de la morada, del hogar. Las luchas insólitas; los monstruos derrotados, vencidos, aniquilados. Las pruebas.

Los verdaderos hacedores, creadores, constructores, instauradores de un pueblo son sus hombres y mujeres de acción; sus héroes y heroínas. Seres de leyenda. Poetas y filósofos vendrán después. Lo primero es la acción.

Los diversos pueblos aryas (védicos, griegos, romanos, germanos, celtas, eslavos, baltos…). Sus diversos inicios. Sus videntes, sus poetas.

Dyaus/Zeus. El dios que acompaña a los aryas desde el principio, desde sus comienzos.  Nuestro cielo protector.

*Las historias de los pueblos no son comparables entre sí. Las culturas de los pueblos no son comparables entre sí. Las lenguas, el genio… el ser de los pueblos. Únicos, singulares, incomparables. Irrepetibles.

Cuidado con las intromisiones de un pueblo sobre otro. Con las falsificaciones, con las mixtificaciones. Con las comparaciones indeseables. Con los juicios que un pueblo realiza sobre otro.

Los pueblos no son comparables entre sí.

*Volver a su ser. Recuperar el ser. Reconquistar el ser.

Los pueblos, a veces, pierden, extravían, descuidan, olvidan su propio ser. Los pueblos pueden también ser privados de su ser –por imposición de un ser ajeno, por ejemplo; del ser de otro pueblo.

Anamnesis. Recuperar la memoria. Cobrar conciencia. Volver en sí. Despertar.

Deshacerse, desprenderse de todo lo extraño, de todo lo ajeno. Un proceso de purificación.

La vía mística, misteriosa. La revelación del propio ser. Del ser al que se pertenece. Del ser que nos pertenece. Del ser singular y propio.

*

Saludos, y hasta la próxima

Manu

PUBLICADO POR MANU RODRÍGUEZ EN 18:50 NO HAY COMENTARIOS:

LUNES, 15 DE JUNIO DE 2015

130) Mens arya in corpore arya

Mens arya in corpore arya.

Manu Rodríguez. Desde Europa (15/06/15).

*

*El nacionalismo étnico arya es un movimiento identitario que aspira integrar en un todo a todos los nacidos aryas. Es un movimiento étnico y cultural totalitario. Entendiendo por cultura el conjunto de tradiciones económicas, políticas, artísticas, jurídicas, espirituales… de un pueblo.  Hablamos de cultura total. Aspiramos a un todo biosimbólico arya.

Adviértase el carácter integral, total, y autóctono de las culturas ancestrales. Nada extraño, nada ajeno. Todo en todo. Un cosmos, un orden, un ‘rtá’, un mundo perfecto, inmaculado, puro, sin fisuras.

El término ‘rtá’ procede de la tradición arya védica y se traduce por orden, ley, bueno, justo, verdad… y conceptos relacionados (verdadero, justicia, bondad, legal…); es un término homólogo al verbo ‘ser’ (‘as’ en védico) –satyá (de ‘sat’, participio presente del verbo ‘as’), se traduce por verdad, verídico. ‘Ánrta’, y ‘asat’, se traducen indistintamente por falso, mentira (contrario al orden, a la verdad, malo…) y no-ser. Hablamos, pues, de la verdad, y del ser; de nuestra verdad, y de nuestro ser. Hace miles de años que nuestros ancestros ligaron inextricablemente estos conceptos.

Ahora vivimos en el caos, en el desorden, en el no-ser, en la mentira. Ahora vivimos la muerte, la decadencia, el mal –nuestra muerte, nuestra decadencia, nuestro mal. Vivimos en un mundo inmundo (impuro). Nuestro mundo (nuestra pureza) ha sido profanado, étnica y culturalmente profanado, perturbado, trastornado, alterado; nuestro orden, nuestro cosmos, nuestro bien, nuestra verdad, nuestro ser.

Le recuerdo a mis connacionales que nuestra decadencia y nuestra ruina comenzaron cuando la cristianización (judaización) de nuestros pueblos. Allí perdimos no sólo nuestro  mundo,  con ello perdimos también nuestra identidad, nuestra verdad, nuestro bien, y nuestro ser.

¿Para cuándo el tiempo de la regeneración?

*El mundo propio de nuestros antepasados  era tanto un escudo, como un arma. Proporcionaba a todos y a cada uno de sus miembros una identidad espiritual. Les aportaba firmeza, seguridad, fuerza… Les aportaba también el ser simbólico (colectivo y espiritual; psíquico si se quiere). Así Píndaro podía decir aquello de “Llega a ser el que eres”, es decir, llega a ser espartano, heleno… No hablaba de un oculto ser individual que habría que revelarse mediante introspección, sino: ‘llega a ser aquel en lo que fuiste educado”; cumple tu crianza, tu instrucción (tu ‘paideia’), lo que se espera de ti. Llega a estar a la altura de los tuyos; no desmerezcas de tus antepasados; responde a tu raza, a tu genio, a tu estirpe.

El cristianismo introdujo principios execrables: la salvación personal, el dios personal, el altruismo, el pacifismo, la hermandad universal… Todos estos conceptos fueron (y son) el germen de disolución de los pueblos blancos (y de cualquier pueblo ancestral). Separa, aísla a los individuos de su propio pueblo, de sus propias tradiciones, de su propia personalidad social. Disgrega a los pueblos, los desintegra; destruye tradiciones étnicas ancestrales.

Las ideologías universales crean sociedades formadas por elementos racial y culturalmente heterogéneos (las masas desarraigadas), pero nunca pueblos. Un pueblo requiere homogeneidad étnica y cultural (y es obra de milenios).

El individualismo es lo que se predica y se vende a cambio de la vida, porque no hay destino, no hay futuro para las sociedades fundadas en el individualismo.

La salvación personal, en la tierra o en los cielos, es el motivo recurrente de las ideologías universales, sean religiosas (cristianismo, budismo…)  o políticas (la democracia liberal…).

Una sociedad fundada en principios individuales (espirituales, políticos, económicos…) es una sociedad contradictoria, en pugna consigo misma. La unión que se procura es falsa, fantasmal. Así pues, no importa lo que esas sociedades puedan durar, llevan en sí mismas el germen de su propia destrucción, de su propia imposibilidad.

(La ‘intelligentsia’ judía difunde entre los pueblos credos trans-étnicos universales mientras guarda celosamente su propio patrimonio étnico y cultural. Es su estrategia de dominio preferida.)

*La idea es establecer una organización o grupo identitario a nivel europeo. Un ‘movimiento identitario’ de alcance europeo. Nosotros aceptamos el legado nazi absolutamente. No para seguirlo al pie de la letra, naturalmente. Las circunstancias son otras. Pero consideramos la afirmación del nazismo como un requisito indispensable, y como una de nuestras más fundamentales señas de identidad. Por muchas razones. Hay que honrar a la primera nación arya (sus hombres y mujeres, sus gestas, sus logros, su trágica historia…). Recuperar ese espíritu, rescatar su memoria, recuperar su honor. Quien niegue o reniegue del nazismo no es digno de pertenecer a la futura nación arya.

Con relación a esto me parece conveniente traer aquí esta cita de Heidegger: “Lo funesto es siempre el seguir ‘adelante’, en lugar de quedarse atrás en la fuente del propio inicio.” (Heidegger, El eterno retorno de lo mismo, 1937). Esta otra cita no es menos luminosa: “Forma parte del misterio del primer inicio irradiar tanta claridad a su alrededor que no precisa una aclaración que vaya arrastrándose detrás de él.” (Heidegger, La voluntad de poder como conocimiento, 1939).

Este ‘movimiento’ que nosotros encarnamos tiene un inicio, un tiempo de fundación, y unos Padres fundadores.

El ‘movimiento’ no puede ser local, o nacional. No digo que no alcancemos una ‘federación ibérica’, pongamos por caso. Pero la mira la tenemos puesta en Europa. Una Europa que engloba a todos los pueblos o naciones de origen arya (nosotros, los pueblos neolatinos, pero también los germanos, los celtas, los baltos, los eslavos, los helenos…). La unión de los pueblos aryas europeos es esencial para nuestra victoria.

Tenemos, pues, que establecer relaciones con grupos identitarios europeos y crear una Federación o Liga de Naciones Aryas. Probablemente no haya coincidencia ideológica o espiritual entre estos grupos. Quiero decir: que no se comparta el nacionalsocialismo étnico (el nazismo) –aunque fuera por razones tácticas, por ejemplo. Sucede que muchos grupos identitarios en Europa no tienen el valor de reconocer el nazismo (de reconocerse como nazis) temiendo las consecuencias jurídicas, económicas y demás. No nos olvidemos de la situación política y jurídica en la que se encuentra el nazismo, pero tampoco de la pésima imagen pública (debido a la propaganda del ‘enemigo’) que del nacional socialismo étnico se ofrece en nuestros medios de comunicación y en nuestra cultura de masas desde hace décadas.

Hay que tener valor, ciertamente, para reconocer, afirmar, reivindicar y pretender restaurar el nombre y el honor del periodo nazi, en su conjunto, en los tiempos que corren.

Otro aspecto es el cultural, o el religioso/cultural. En nuestro movimiento (étnico, blanco, arya) no pueden tener cabida los seguidores de ideologías políticas o religiosas de origen no arya. La mayor parte de estas ideologías o corrientes espirituales son, como se sabe, de origen semita. Me refiero al judeo-mesianismo, al islamismo, y al judeo-comunismo. Quisiera llamar la atención también acerca del hinduismo y el budismo. Estos, aunque provienen del ámbito lingüístico indoeuropeo, carecen por completo de espíritu épico y heroico arya. Son ideologías ‘universales’ de liberación o salvación ‘personal’, nihilistas y decadentes, y muy alejadas, como digo, del genio arya. Sus creadores nada tenían que ver, ni étnica ni culturalmente, con los hombres que elaboraron los Vedas,  textos que sí poseían este espíritu étnico (el ‘volksgeist’ arya). Otro tanto podemos decir del estoicismo, epicureísmo y otras sectas de salvación ‘personal’ de carácter universal (transétnicas y transculturales)  que circularon durante el decadente periodo alejandrino.

(En las culturas aryas no son héroes precisamente aquellos que se sustraen o se apartan de la comunidad en busca de una recompensa individual (en la tierra o en los cielos), sino aquellos que se entregan en cuerpo y alma a su pueblo.)

Queremos una nación arya en cuerpo y alma. Espiritualmente nos nutrimos de nuestras viejas culturas pre-cristianas y de los aspectos de nuestra cultura no específicamente cristianos –desde nuestra lamentable cristianización hasta nuestros días (en ciencia, artes, literatura, pensamiento, derecho…). No es poco. Después de Grecia y Roma comenzamos a despegar y a recuperar nuestra identidad a partir de los XI y XII, con la aparición de los poetas trovadorescos (el periodo del amor cortés o gentil), paralelamente se desarrolló la literatura caballeresca (inspirada en el Mabinogion celta), también por la misma época comenzaron a escribirse las Eddas germánicas, junto con las ‘sagas’; a estos siglos medievales le siguieron el Renacimiento, los siglos ilustrados, el XIX (Darwin, Nietzsche…), el XX… No hay pueblos que cuenten con tal riqueza de tradiciones culturales o espirituales; con tal herencia.

Nos queda también la confección de un calendario específicamente arya. Con nuestras fiestas y nuestros héroes. Debe abarcar desde el pasado pre-cristiano (griego, romano, germano, celta…), hasta nuestros días (el periodo nazi y posterior), pasando por el Medievo, el Renacimiento… Entresacar las fechas, los sucesos,  y las figuras más significativas de este pasado (tanto en sentido positivo como negativo). Se  guarda memoria tanto de  los buenos, como de los malos sucesos (la cristianización, el Edicto de cristianización del Imperio por Teodosio, por ejemplo).

*Esto que digo (que escribo) no tiene nada que ver con lo pagano o con el paganismo (términos que en su origen hacían referencia exclusivamente a los cultos campesinos romanos). Nosotros no somos paganos, somos aryas. El término ‘pagano’ es demasiado vago, no especifica nada; no dice nada. Los cristianos lo usaron para designar a los no cristianos, simplemente. Eran términos despectivos, además.

La intención que, en último término,  tenían estos términos vagos y despectivos era la de eliminar, la de negar las diferencias étnicas y culturales; la extinción, conceptual al menos, de los diversos pueblos y tradiciones. Es un mundo en el que sólo encontramos cristianos o paganos (recuerda de pasada el mundo musulmán, donde no encontrarás otra cosa que musulmanes e infieles).

Aquel fue el tiempo de la desaparición de los pueblos. Los pueblos desaparecían ya como cristianos, ya como no-cristianos (devenidos ‘paganos’).  En aquella ‘globalización’, la judeo-mesiánica, todos deveníamos iguales ante el nuevo ‘señor’; esto es, ante el nuevo poder, el nuevo ‘amo’. Los nuevos ‘señores’: el dios extranjero y sus sacerdotes. Diseñaron y dirigieron el devenir de la gente europea durante siglos. Aún dura su influencia y su poder.

Aquella globalización, tan semejante a la actual, con su destrucción de mundos, de tradiciones; la dispersión y el desarraigo de los pueblos, las poblaciones errantes; la mezcla indeseable de razas y culturas…

Así como con las globalizaciones cristianas o musulmanas era lícito cristianizar o islamizar (entiéndase: conquistar) a los pueblos ‘paganos’, así, en la globalización actual, los pueblos o Estados que no siguen los requerimientos político-económicos de la oligarquía internacional (‘democracia’, ‘apertura’…) son boicoteados de mil maneras, o incluso pueden ser, impunemente, destruidos  (los recientes Estados ‘fallidos’).

Hoy como ayer. La prohibición de las culturas autóctonas de los pueblos europeos por los cristianos, así como la quema y destrucción de sus documentos y monumentos. Se deshonró la memoria de nuestros venerables ancestros y se produjo el falseamiento y la vilificación de nuestro pasado. Es semejante a la situación en la que se encuentra el nazismo en la actualidad. Padecemos la prohibición y la persecución, se difama a los caídos, a los Padres fundadores de la primera nación arya, y se falsea y criminaliza toda nuestra historia.

Los sacerdotes judeo-mesiánicos, los ideólogos políticos judeo-marxistas, los fiscales y jueces de Núremberg, los ‘chantres’ de la ‘shoa’, los principales teóricos de la sociedad multiétnica y multicultural (anti-nacionalista), los poderosos sionistas que dominan y gobiernan nuestro mundo Occidental blanco… Son los mismos. Es la hidra judía de siempre. El enemigo milenario nuestro, justamente.

*Los europeos padecemos un falseamiento de nuestra historia reciente  absolutamente intolerable. Episodios como la IGM, la Revolución judeo-bolchevique, el nazismo y el periodo nazi, la IIGM y la postguerra nos están siendo manifiestamente escamoteados o manipulados.

*Una prensa y una editorial digitales, de esto se trata. Lo importante es la difusión a gran escala del nacionalismo arya europeo de una manera limpia, decente, culta, seria; estéticamente aceptable y moralmente irreprochable. Sin extravagancias, sin ‘esoterismos’ que extravíen; ciñéndonos a la historia, a la erudición, al conocimiento verdadero (tanto del pasado arya o indoeuropeo pre-cristiano, como al presente histórico –primera mitad del siglo pasado, revisionistas, etc.). Una ‘web’ arya ejemplar, en definitiva.

Si contáramos, además, con un grupo de personas expertas en historia, filología, economía, derecho, ciencias naturales (biología, genética)… que guiaran a los lectores hacia la información pertinente, nuestra ‘web’ arya sería insuperable. Se convertiría en el faro de las comunidades aryas; en el guía indispensable.  Hay demasiada basura, demasiados callejones sin salida, demasiadas trampas por la red que circulan bajo el paraguas ‘nazi’ o nacionalista.

Estas personas informadas que digo son las únicas que podrían en algún momento crear o formar un ‘partido’ identitario europeo capaz de callarles la boca a todos los manipuladores, a todos los mistificadores, a todos los sinvergüenzas  que, o bien atacan el nacionalismo étnico arya (desde la mentira histórica o científica), o bien se escudan en el mismo nacionalismo (nazismo) para desviar o confundir a nuestra gente con extravagancias y estupideces de todo tipo haciéndoles perder el tiempo y el camino.

*Jewish solicitude for Blacks in America today is as much a fraud as was the claim of Jewish sympathy for the oppressed proletariat of Russia on the eve of the Bolshevik Revolution. (La solicitud judía por los negros en Estados Unidos hoy es tan fraudulenta como lo fue la pretensión de simpatía judía por el proletariado oprimido de Rusia en vísperas de la Revolución Bolchevique.)

Esta inteligente observación la extraigo de un artículo de William Pierce de 1992 que lleva por título “By way of deception thou shalt do war (Mediante engaños tú harás la guerra)”, que César Tort publicó hace algunas semanas en su blog (The West´s Darkest Hour).

La ‘intelligentsia’ judía usó al oprimido proletariado ruso como instrumento, arma, fuerza de choque, carne de cañón…. para la toma de poder y la destrucción de la vieja Rusia. La revolución no tenía otra finalidad que la conquista del poder. Entiéndase esto, no se tomó el poder para hacer la revolución, sino a la inversa, como advirtió Orwell en su ‘1984’. En el apoyo que las minorías en USA (negros, emigrantes…) reciben de los judíos desde hace algunos decenios debemos  ver el mismo fenómeno, la misma estrategia. A buen seguro las usarán de la misma manera, como fuerza, como instrumento para acabar con el predominio étnico y cultural blanco. Se está fraguando la revolución anti-blanca en USA, y la están dirigiendo los judíos. Y otro tanto sucede en nuestra Europa.

*Cientos de años después de nuestra cristianización (nuestra judaización), que tan desastrosas consecuencias y repercusiones espirituales tuvo, la destrucción étnica y cultural de los pueblos blancos se renueva con la Revolución francesa y sus ideales universales (transétnicos, transnacionales, transculturales) impregnados de judeo-mesianismo. Prosigue con el judeo-comunismo de Marx, la Revolución judeo-bolchevique (erróneamente denominada ‘Revolución rusa’), y la derrota del nacionalismo étnico arya (la derrota de la Alemania nazi) en la IIGM.

La segunda mitad del siglo pasado ha sido trágica, fatal para nuestros pueblos. La estrategia económica, política, jurídica, filosófica, cultural, espiritual… que se está siguiendo. La guerra total que la ‘intelligentsia’ judía mantiene contra la nación arya. Contra los pueblos eslavos, contra los pueblos germanos, contra los baltos, los celtas, los neolatinos… Contra todos; contra los fundamentos, contra las raíces étnicas y culturales de nuestro ser.

Ante el panorama, el peligro, y las circunstancias actuales (la masiva inmigración, el control del pensamiento, la represión, las leyes contra el nazismo o contra el revisionismo, la propaganda constante en prensa, libros, televisión, cine… ideológicamente multiculturalista y multiétnica, y descaradamente anti-nazi), los pequeños nacionalismos son el más severo obstáculo. Ahora la ‘contraseña’ debería ser no “Deutschland (o la patria que quieras) über alles”, sino “Europe über alles”. En toda Europa está sucediendo lo mismo, tenemos nacionalismos de todos los colores, no sólo el de las grandes naciones (ruso, francés, italiano…), sino también los regionales. Trascender patrias y regiones es lo primero. El objetivo es la “nación arya”.

(Dicho sea de paso, los problemas que tenemos afectan no sólo a Europa, sino a todas las naciones blancas, a todo el Occidente blanco –incluyendo a EEUU, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y países sudamericanos con mayoría de población blanca como Argentina, Chile, Paraguay…)

No es un tópico eso de que los judíos están organizando esta debacle, esta ruina de los pueblos blancos. Si todo sigue como hasta ahora, en uno o dos siglos desaparecemos, dejaremos de ser naciones étnicas (es el caso europeo). Milenios echados por la borda. No comprendo cómo no nos revolvemos ante un panorama que dejará a nuestros descendientes la más ruinosa herencia. Por esto insisto que hay que reivindicar el nacionalismo étnico hitleriano, aunque proyectado a escala, en principio, europea. Los judíos saben que la criminalización del nazismo es la única manera que tienen de reprimir nuestro etnicismo y nuestro patriotismo. Núremberg es nuestro Versalles. Núremberg (los juicios y sus consecuencias políticas, jurídicas, ideológicas, culturales…) es el arma que actualmente usan los judíos (su vanguardia intelectual) para reprimirnos y sofocarnos; para acabar de una vez por todas con los pueblos blancos.

Núremberg supone la conceptualización del nacionalismo étnico y la imagen que del nazismo se nos ofrece desde entonces en nuestras escuelas, en nuestras universidades, en nuestros medios de comunicación, en nuestra cultura de masas toda. El poder cultural y económico que tenían los judíos en la Alemania que se encontró Hitler, es el que ahora tienen en Francia, Inglaterra, y EEUU principalmente –en los focos o centros de la cultura Occidental. Desde ahí difunden sus letales ‘ensalmos’ (económicos, jurídicos, políticos, culturales…), rigen nuestro destino, y dominan nuestras vidas.

Esta situación no es algo que afecte solamente a los trabajadores, o a la economía, o a la política social… No es sólo la vieja discusión con el capitalismo sionista y el marxismo o judeo-comunismo (que también). Hoy por hoy es un problema primordialmente étnico, cultural, espiritual…, e incluso de supervivencia. Se trata del futuro étnico y cultural de los pueblos blancos. Sí, ¿qué va a ser de nosotros; de nuestros descendientes?

*La conducta de nuestros intelectuales y de nuestros ‘formadores de opinión’ en Europa (y la Magna Europa). Los necios que difunden las consignas ideológicas judeo-demócratas-liberales, o la judeo-comunista (tan internacionalista, tan universalista, tan judeo-mesiánica como el cristianismo). Conducta auto-destructiva, anti-nacionalista, anti-patriótica… La cantinela que no cesa  es la destrucción de lo propio, y el elogio de lo ajeno. Son la vanguardia de lo ‘políticamente correcto’. Son fuerzas indispensables del ‘sistema’ –junto a los violentos anti-fascistas y otros.

Fíjate como nos venden ahora el cielo en la tierra con estas  sociedades abiertas, plurales, multiétnicas y multiculturales. La nueva Sion, nos dicen. Pero el resultado final será una masa salarial anónima, desarraigada, mezclada… Una nueva raza de esclavos. Matrix, de nuevo. Es la oligarquía financiera internacional (principalmente judía, sionista) la que diseña ahora estas sociedades infernales.

La sociedad futura. La sociedad mezclada, desarraigada, atomizada, apátrida del futuro. La masa salarial universal manejable, disponible… menesterosa, esclava.

“Dark City”. Los sombríos ingenieros sociales. El futuro que ya viene, que ya es.

Frenar esta marea destructiva. Despertar de  esta pesadilla. Recobrar el sentido, la conciencia, la memoria… la salud. Generaciones identitarias necesitamos.

*“Dark City” (la película) es una obra antisemita y nietzscheana. Es una esplendida alegoría de nuestra situación –la de los pueblos blancos.

La vetusta y moribunda raza extranjera (ajena, alienígena) de los ingenieros sociales que modelan nuestras vidas son los judíos –el papel que como tal cumplen en nuestras sociedades blancas; el poder de conformación social que logran en virtud de sus medios de comunicación y de sus industrias de ocio (cine, series de televisión, prensa, literatura…). La ‘mitología’ (el conjunto de opiniones, creencias…) de nuestra época es, en gran medida, obra de la ‘intelligentsia’ judía. El ‘mundo’ nuestro de cada día, podríamos decir, es obra suya.

Difunden modas y corrientes de opinión que les favorecen (que son ‘buenas’ para ellos, que les vienen bien). Alteran nuestra atmósfera política, social, cultural… en su beneficio. Introducen consignas ideológicas que les permiten prosperar en nuestras tierras: el altruismo suicida (la hospitalidad incondicional), las sociedades abiertas, el multiculturalismo, la democracia universal… Van en pos de un mundo globalizado, sin fronteras, donde ellos puedan operar (económica, política, culturalmente,..) con entera libertad y proseguir su labor explotadora y destructora de pueblos. Al mismo tiempo, combaten con todas sus armas todo nacionalismo, todo etnicismo. El nacionalismo étnico está prohibido, perseguido, criminalizado.

El nacionalismo étnico, tal como lo encarna el hitleriano, es su enemigo mortal. Acaba con sus poderes y privilegios. Los excluye, como extranjeros, de la vida (cultural, política, económica…) de la nación. Destruye su ‘negocio’ –su modo parasitario de vida. Por ello nos combaten con tanta saña y obstinación. No hay descanso. Apenas si hay día en el que no aparezca alguna noticia, alguna anécdota, alguna novedad (literaria, cinematográfica, ‘histórica’…) contra el nazismo en nuestros medios de comunicación. En realidad son ‘sus’ medios de comunicación; sus ‘aparatos’, sus dispositivos de alienación, de manipulación y de dominio. Estamos en sus manos, no le quepa duda de esto a mis cándidos connacionales.

La vetusta raza extranjera y el ‘volksgeist’ que busca en nosotros. Pretenden adueñarse de nuestro espíritu, hacerse con el genio nuestro, con nuestro ser; con aquello que nos hace ser lo que somos. Tal esencia les daría vida. La envidian, la codician, la pretenden. Medítese este aspecto de la película. Sus maquinaciones para obtener la citada esencia.

El relato es afirmativo en el sentido nietzscheano. Una vez destruido el mundo y el dispositivo de modelación social de los sombríos, el protagonista desenladrilla muros y recupera la imagen de aquel mundo de antes de la llegada de estos. No se limita a destruir aquel mundo nocturno e infernal, también recupera el mundo soleado y luminoso,  aunque escondido y casi olvidado, que los sombríos ocultaron. No sólo niega, también afirma. Como la transformación en ‘niño’ en el Zarathushtra de Nietzsche, dice sí; prosigue el juego.

*Las culturas aryas son nuestro referente espiritual. Sean las pre-cristianas (tradiciones culturales griegas, romanas, germanas, celtas…),  sean las tradiciones no específicamente cristianas surgidas desde los siglos XI y XII hasta nuestros días –desde la literatura ‘profana’ trovadoresca y caballeresca…, hasta Darwin, Nietzsche, Heidegger… Hitler… Éstas son nuestras tradiciones sagradas. Ahí están nuestros Padres, nuestros ancestros verdaderos. Lo pre-cristiano, y lo posterior no específicamente cristiano, forman nuestro viejo, y nuestro  nuevo testamento.

La religión de los nacidos aryas consiste en el vínculo sagrado y solemne que con su propia etnia y con sus propias tradiciones establecen todos y cada uno de los miembros de la comunidad (de estas familias étnicas emparentadas que somos). Este vínculo ‘religioso’ supone la asimilación del legado, de la herencia  más nuestra. Es una identificación. Son nuestras señas de identidad –en lo étnico y en lo cultural. Se trata del ser biosimbólico arya. (Se ‘comulga’ con lo propio, podríamos decir. La ‘comunión’ arya –un rito de iniciación por venir.)

“Mens arya in corpore arya”. De esto se trata.

Nosotros somos el legado; nosotros somos la herencia. Es preciso llegar a esta asunción, a esta revelación, a esta ‘conversión’ (transformación, vuelco…).

La vía espiritual arya consiste únicamente en “llegar a ser lo que somos”. Esta vía espiritual conlleva una catarsis o purgación (de lo ajeno), y una iluminación (una epifanía de lo propio). Cuanto más ‘limpio’ (de lo ajeno), más iluminado, más regenerado –más recuperado.

La Reconquista y la expulsión de elementos extraños. La recuperación del ‘ser’. Y la alegría, la dicha que sobreviene al triunfo, a la victoria, a la regeneración. Esto les deseo a mis iguales.

*

Hasta la próxima,

Manu

PUBLICADO POR MANU RODRÍGUEZ EN 7:04 3 COMENTARIOS:

MIÉRCOLES, 20 DE MAYO DE 2015

129) Carta a un amigo. Sobre el estado de la cuestión

Carta a un amigo. Sobre el estado de la cuestión.

Manu Rodríguez. Desde Europa (20/05/15).

*

*Querido C.,  hace falta dinero, es cierto, mucho dinero para lanzar una contra-ofensiva informativa que pueda hacer frente y neutralizar a esa inmensa propaganda de guerra con la que nos atiborran cada día desde los medios de comunicación. No sólo los medios, también el cine, la literatura, las series de tv, el ocio… No se puede competir económicamente con el poder sionista. Apenas hay día que no tengamos noticias difamatorias sobre el nazismo en general, o que no nos emitan documentales ‘históricos’ que no pueden ser calificados más que de indecentes, deshonestos, perversos, falsos, contrarios a la verdad histórica… También, como digo, tenemos las miles de películas, las miles de novelas, los miles de libros ‘especializados’ (ensayos, historia, biografías…) que se complacen en ensañarse con el nacionalsocialismo.

Son notorios los documentales históricos manipulados, auténticas muestras de la técnica del montaje. Y todo esto sucede setenta años después de finalizar la IIGM. No paran, no cesan. Pero el corazón del nacionalsocialismo sigue imbatido. “Podrán derribar nuestros muros, pero no conseguirán derribar nuestros corazones”, decía una pancarta en Berlín tras uno de aquellos furiosos y criminales bombardeos. Y esto lo saben los sionistas, y es por esto que no cesan de bombardear nuestros cerebros y nuestros corazones con sus mentiras y sus difamaciones. Siempre que quede un reducto de resistencia imbatible, no podemos dar esta guerra por perdida. Debemos resistir, resistir, y resistir.

Estamos ante un gran poder económico y una astuta y persistente estrategia de propaganda que abarca a todos los sectores de la población, a todas las edades. Dominan e imponen su ‘historia’ en nuestras calles, en nuestros medios de comunicación, en nuestra cultura de masas; en nuestras escuelas, en nuestros institutos, en nuestras universidades. Necesitan hacerse con la ‘masa’ cada día, cada mes, cada año… cada generación. Es impresionante el despliegue de medios técnicos, económicos, e intelectuales; es impresionante la ‘inversión’.

Sí, ¿se ha pensado alguna vez por qué el sionismo y la ‘intelligentsia’ judía tienen tanto interés en arruinar y mancillar las figuras de Hitler, Goebbels, Himmler y otros, o en dar esa falsa imagen del nacionalsocialismo? ¿Se ha pensado alguna vez en lo costoso de esa incesante campaña de desprestigio que abarca todos los medios y modos de la cultura de masas? No se trata de que el nacionalismo de Hitler cerrara las puertas a los judíos, o de ese falso holocausto en el que ya apenas nadie cree. Es otra cosa lo que les preocupa. Si el nacionalismo étnico se extendiera no tendrían posibilidad de influir en las naciones, se pondría un veto al libre flujo de mano de obra y de capitales. Se acabaría la ‘globalización’ en curso (la internacionalización de la economía, del derecho… el intervencionismo de las plutocracias en todas las naciones de la tierra en nombre de la democracia universal, o de los derechos humanos universales). Se les arruinaría el negocio, a ellos, y a la oligarquía internacional (que ellos mismos lideran). Por esto acabaron con el régimen de Hitler, y por esto su eterna campaña de destrucción del nacionalismo, de cualquier brote de nacionalismo. Es el nacionalismo étnico la única ideología política que le puso y le pone freno a su codicia destructiva; el único obstáculo económico, político y moral a su inconsecuente, a su ciega codicia de oro y de poder.

Está claro que lo consideran vital para su supervivencia, y para su dominio. No pueden perder esta guerra. Les va en ello la vida, el futuro. Y es por ello que podemos decir que esta guerra de propaganda no cesará nunca; que la tendremos que acabar nosotros mediante la verdad. Debemos insistir, insistir, e insistir.

De todos modos, estoy convencido que tanta mentira, tanta manipulación de la verdad histórica, algún día se volverá contra ellos. Quedarán en evidencia, desnudos, al descubierto. No podrán seguir mintiendo. Quedarán ante el mundo entero como el pueblo más mentiroso de la tierra; el más mentiroso y el más perverso. Perderán todo crédito.

No encontrarás ni uno solo de estos ‘documentales’ sobre el nazismo o sobre la IIGM que refleje los acontecimientos tal y como sucedieron o se fueron desarrollando y que ponga a cada uno en su lugar. Ni uno solo. No encontrarás ni objetividad, ni verdad. Y esto es lo que está por hacerse. Tenemos que usar esas mismas fuentes documentales para poner la historia en pie, simplemente; para contar la verdad.

Las fuentes documentales históricas están, existen. Pero son usadas y montadas perversamente. Advierte los guiones detestables, insidiosos, manipuladores en los documentales que te comento. No hay honestidad en esos intelectuales que callan la boca y pasan de largo ante tanta calumnia, ante tanta difamación, ante tanta mentira. Hay miedo, o connivencia. Estamos ante la banalidad de la mentira, de la injusticia, de la maldad. Es el triunfo de lo peor. Es uno de los períodos más vergonzosos de nuestra historia. Sólo una minoría tiene el valor de enarbolar la verdad histórica arriesgando con ello su prestigio, su  trabajo, e incluso su vida. Ésta es nuestra triste realidad.

Lo más absurdo de todo esto es que en blogs que se dicen nacionalsocialistas se le da cabida a estos mismos impresentables ‘montajes’ que te digo como información valida sobre el nazismo y la IIGM. Se hacen eco estúpidamente de la propaganda anti-nazi puesta en circulación por el sionismo y la ‘intelligentsia’ judía para desencaminar, confundir, y desalentar a los ‘puros’. En vez de descalificarlos, y poner sobre aviso a los lectores, los divulgan sin más. Son imbéciles, están locos, o estamos ante webs y blogs puestos en circulación por los mismos judíos –cosa que no me extrañaría. Se diría que se complacen en sembrar la confusión en las filas nacionalsocialistas. Lo cual no deja de ser otra arma de guerra, otra estrategia de dominio. El panorama en nuestras filas no puede ser más caótico, más incoherente, más delirante (esoterismo, magia, ‘paganismo’, supremacismo blanco, extraterrestres, sociedades secretas…). Cualquier cosa antes que el simple conocimiento histórico; antes que la simple y nuda verdad.

*En su momento estuve buscando en internet trabajos relacionados con la cultura en el III Reich. Apenas si encontré algún libro o artículo veraz y objetivo. La inmensa mayoría son textos tendenciosos contra los aspectos más variados de la vida cotidiana en el III Reich (música, literatura, cine, ciencia, pintura, arquitectura, arqueología, ecología…). No te informan, se limitan a criticar, a censurar, a ridiculizar, a demonizar. Y hablamos de historiadores e investigadores, y de revistas o publicaciones académicas especializadas. En este asunto, estas instituciones han perdido toda dignidad profesional. Es una vergüenza. Carecemos de información objetiva sobre el periodo nazi y la IIGM. No encontrarás estudios objetivos sobre la economía, la pedagogía, la ciencia, la filosofía, o la literatura durante el período nazi. Nada. Nada sobre sus logros o sus éxitos en uno u otro campo. Se ha puesto un paréntesis, se ha echado un cerrojo sobre todo ese periodo histórico. Prohibido entrar. Prohibido hablar con seriedad y objetividad de estos temas. Sólo se te permite disparar, destruir, mancillar. Éstas parecen ser las consignas.

Casi la totalidad de lo que circula es pura propaganda de guerra; propaganda anti-nazi, simplemente. La intención es destruir ideológica y moralmente cualquier nacionalismo étnico (no sólo el histórico nazismo), que aparece constantemente malignizado, demonizado, al tiempo que se difunden consignas éticas y políticas trans-nacionales o post-nacionales. Es notoria la saña con la que arremeten contra cualquier intento de construir la identidad a partir del suelo (agricultura, ecología, Darré…), la memoria histórica, o la arqueología. Los autores resultan ser historiadores e investigadores internacionalmente reconocidos. Son los teóricos, la vanguardia ideológica de la internacionalización. Su función es avalar moral e intelectualmente (académicamente) la globalización en marcha. Destruir las barreras étnicas y lingüístico-culturales ancestrales es la meta, acabar con las naciones, con los pueblos históricos.

Lo sepan o no lo sepan, estos ‘intelectuales’ trabajan para el ‘sistema’, para las fuerzas del mal. Se limitan a crear el clima político e ideológico adecuado para la oligarquía financiera internacional (liderada por judíos). Libre flujo de mano de obra y de capitales, pues. Un desarraigo generalizado, planetario, universal. En nombre de la libertad, del progreso, de la democracia, de los derechos humanos…

Por supuesto que de todo lo dicho excluyo a los llamados revisionistas, los únicos historiadores e investigadores serios y veraces, dignos y honestos. No debemos olvidar a unos pocos autores y editores judíos entre estos historiadores e intelectuales revisionistas. Pero, dada nuestra dilatada experiencia con ellos, es legítimo el preguntarnos por sus verdaderas intenciones. ¿Es la patita enharinada; es una puerta que se deja entreabierta?

Hay que decir que las consignas éticas universales que se difunden no son tan universales, son bien particulares, étnicas incluso. Son valores éticos y políticos acuñados por los judíos en los dos últimos siglos (Marx, Boas (el etnocidio teórico), Freud, Adorno, Marcuse, Lévinas, Derrida… son cientos, miles). Valores destructivos que han terminado desfigurando, desvirtuando, transformado nuestras culturas tradicionales, adaptándolas a sus exigencias y necesidades. Son aquellos valores que les permiten establecerse y medrar en cualquier rincón del planeta, sin trabas, sin obstáculos. Y es de lamentar que haya entre nosotros intelectuales que secunden estos ‘ideales’ y ‘valores’ que tan nocivos están resultando para nuestras naciones, nuestra etnia, y nuestras culturas. Estos desgraciados se comportan como enloquecidas células del sistema inmunitario que atacan a su propio organismo (como en el caso del Lupus Eritematoso Sistémico –una enfermedad del sistema auto-inmune).

*Supongo que habrás observado que en los medios de comunicación o en la cultura de masas no circulan documentales, ni información, ni películas, ni nada de nada sobre la llamada revolución rusa, sobre el ‘terror rojo’, sobre el régimen político más criminal de la historia de Europa. No cabe duda que este silencio se debe a que los protagonistas de esta ‘revolución’ fueron en su mayor parte judíos. Fueron judíos, y esto está probado, y muchos de ellos ni siquiera rusos, por lo que me pregunto el por qué se la sigue denominando revolución ‘rusa’, cuando deberían denominarla dictadura judeo-comunista (lo de “dictadura del proletariado” era una mentira nada piadosa). No sólo sus raíces ideológicas eran judías (Marx), también sus actores principales fueron judíos, y fueron los más crueles y fríos criminales de nuestra historia reciente. Las víctimas se cuentan por millones. Afortunadamente contamos con textos (poco menos que prohibidos) sobre esta tenebrosa historia  que nos aportan datos y cifras incontestables. El criminal ‘judeo-comunismo’ goza, empero, de libertad y cuenta con numerosos seguidores por  nuestras tierras. Nadie se atreve a objetar nada.

Amigo mío, vivimos en un mundo al revés, en un mundo invertido, dislocado, falso, roto, descompuesto, donde lo negro es blanco, y lo blanco es negro.

*Con respecto a tu pregunta te digo que si mi blog tuviera, o hubiera tenido, más repercusión, ya hace tiempo que hubiera desaparecido. Como sabes apenas cuento con seguidores, y sólo unos pocos leen lo que escribo. Si tuviera ‘éxito’ me cerrarían el blog en un instante. Y esto por no hablar de las posibles consecuencias penales y económicas que tendría para mí y para mi familia.

Me arriesgo, ciertamente, pero no veo una manera más digna de vivir. Esto tiene mucho que ver con nuestro compromiso con la justicia y la verdad. Y en esto parece que los aryas tenemos algo que decir. La sangre del viejo Zarathushtra  corre por nuestras venas. Él fue el primero de los ‘veraces’; el primero de los amantes y defensores de la verdad; el primero que combatió la mentira y la injusticia. Los aryas seguimos su ejemplo, simplemente. Es cuestión de raza, es cuestión de sangre. No lo podemos evitar. La sangre manda. Nobleza obliga.

Añado que no es sólo este prurito por la justicia y la verdad, pues también nos debemos a nuestro pueblo, a nuestra gente, a nuestros hermanos, tan necesitados de claridad, de luz, y de verdad.

*

Hasta la próxima,

Manu

PUBLICADO POR MANU RODRÍGUEZ EN 17:17 1 COMENTARIO:

LUNES, 4 DE MAYO DE 2015

128) Proyecto Hellstorm

Proyecto Hellstorm.

Manu Rodríguez. Desde Europa (04/05/15).

*

*Mi querido amigo César Tort ha puesto en marcha, junto con Thomas Goodrich, el “Proyecto Hellstorm” (Hellstorm Project). Goodrich es el autor de la obra “Hellstorm: The Death of Nazi Germany, 1944—1947”, publicada en 2010. Al ‘Proyecto’ acompaña un video relacionado con lo acontecido en Alemania durante la guerra y la postguerra, y que también puede ser consultado en el blog de César: “The West´s Darkest Hour”.

La información veraz que tanto el libro como el video nos proporcionan no la encontrará el lector ni en los falaces documentales a que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación de masas, ni en los igualmente falaces textos oficiales que circulan acerca de la IIGM (los únicos permitidos). Desde este punto de vista más valdría llamar al proyecto “Proyecto Aletheia”, traduciendo el término ‘aletheia’ (griego), como hace Heidegger en sus obras, por ‘desencubrimiento’,  ‘desvelamiento’, o ‘desocultamiento’. Generalmente el término ‘aletheia’ es traducido por ‘verdad’, tendríamos así el “Proyecto Verdad”. (Heidegger es el filósofo europeo más grande de los últimos siglos, quizás el filósofo más grande desde Aristóteles, y fue nazi.)

La verdad es lo que necesitamos, pues la verdad es aquello que se nos oculta, encubre o vela acerca de episodios esenciales de nuestra historia más reciente (IGM, Revolución ‘rusa’ –judeo-bolchevique–, y IIGM). Todos sabemos, o deberíamos saber, qué fuerzas nos ocultan la verdad. Son las fuerzas que iniciaron la IIGM, las que trituraron las ciudades alemanas, y masacraron a sus habitantes; las que persiguieron, y persiguen, a los derrotados; las que inundan nuestros medios de comunicación con su propaganda de guerra anti-nazi; las que falsean toda nuestra historia reciente… Hablo de las  fuerzas causantes de la ruina étnica y cultural que se inicia en nuestros pueblos tras la IIGM. Hablo de los verdaderos vencedores de aquella guerra –que  no fueron ni los aliados, ni los pueblos blancos, ciertamente. Hablo de las fuerzas del mal.

Yo quisiera contribuir a este muy noble y muy leal proyecto aportando algunas citas bibliográficas. Son textos de auténticos amantes de la verdad. Tienen que ver con los inicios de la guerra (quien la comenzó, por ejemplo), la estrategia de dominio de las tropas aliadas (los terroríficos bombardeos sobre ciudades indefensas para hundir la moral de los alemanes), los juicios de Núremberg, la desnazificación, la postguerra… Se nos ha mentido, y se nos miente, en todos y cada uno de estos capítulos.

*Comencemos por los inicios y el desarrollo de la guerra.

Ramsay (H. Maule). The Nameless War. 1952

Grenfell (Rusell). Unconditional Hatred. German War Guilt and the Future of Europe. 1953

Hoggan (David L.). The Forced War. 1961

Walendy (Udo). Truth for Germany. The Guilt question of the IIGM. 1965

Rassinier (Paul). Les responsables de la IIGM. 1967

En estos textos se advertirá que Alemania no inició la guerra. A Alemania se le declaró la guerra desde el mismo momento que Hitler llega al poder.

*Sobre los bombardeos de ciudades indefensas alemanas, pero también francesas, suizas, italianas, belgas… estos textos, uno de ellos vindicando el bombardeo de las ciudades indefensas “en nombre de la civilización”  (Spaight).

Spaight (J.M.). Bombing vindicated. 1944

Irving (David). Apocalipse 1945. The destruction of Dresden. 1996 (2ª edición)

Davis (Richard G.). Bombing the European Axis Power (1939-1945). 2006

*Los juicios de Núremberg y temas conexos.

Documents sur l´activité du Comité International de la Croix-Rouge en faveur des civils détenus dans les camps de concentration en Allemagne (1939-1945). 1946

Procès des grands criminels de guerre. Nuremberg 1945-1946. 1947

Bardèche (Maurice). Nuremberg ou la terre promise. 1948

Bardèche (Maurice). Nuremberg II ou les Faux Monnayeurs. 1950

Irving (David). Nuremberg. The last battle. 1996

Porter (Carlos W.). Not Guilty at Nuremberg. The German Defense Case. 1996

*En conexión con los juicios de Núremberg tenemos textos sobre el pseudo-holocausto judío. Hay que decir que no hubo otro holocausto que el del pueblo alemán (el de las poblaciones germanas).

El lector puede contactar con CODOH (Committee for Open Debate on the Holocaust), donde podrán descargarse gratuitamente una veintena de textos relacionados con el pseudo-holocausto. Allí encontrarán entre otros un texto fundamental:

Butz (Arthur R.). The Hoax of the Twentieth Century. The Case against the Presumed Extermination of European Jewry. 2003 (3ª edition)

Otros autores que tocan este tema son: Robert Faurisson, Richard Harwood, Jurgen Graff, Carlo Mattogno, Wilhem Stäglich, Joaquín Bochaca, Vincent Reynouard…

*Sobre la postguerra.

Keeling (Ralph Franklin). Gruesome Harvest. The Costly Attempt to Exterminate the people of Germany. 1947.

Van Rodrn (Edward L.). American atrocities in Germany. 1948

Utley (Freda). The High Cost of the Vengeance. 1949.

Bochaca (Joaquín). La historia de los vencidos. 1975

Bacque (James). Other losses. 1989

Zayas (Alfred M. de). The Wehrmacht War Crimes Bureau, 1939-1945. 1989

Zayas (Alfred M. de). Los anglo-americanos y la expulsión de los alemanes, 1944-1947. 1999

Bochaca (Joaquín). Los crímenes de los ‘buenos’. 2004

MacDonogh (Giles). After the Reich. The Brutal History of the Allied Occupation. 2007

Goddrich (Thomas). Hellstorm. The Death of Nazi Germany. 1944-1947. 2010

No nos olvidemos de Theodore Kaufmann (Germany Must Perish!, 1941) y de Henry Morgenthau cuyo Plan o Memorándum, que lleva por título: “Suggested Post-Surrender Program for Germany”, puede ser consultado en línea en internet. Ambos autores son judíos. Son textos violentamente genocidas, con recomendaciones que van desde el puro exterminio hasta la castración de las poblaciones germanas.

En el Institute of Historical Review, dirigida por Marx Weber, se encontrarán muchos otros trabajos relacionados con la IIGM (inicios, desarrollo, datos sobre Roosevelt, Churchill, y Stalin, juicios de Núremberg, postguerra…).

*

La lista no es exhaustiva, claro está, pero son textos que se pueden encontrar y descargar de internet. Ahora les paso algunos enlaces que pueden serles de interés.

https://chechar.wordpress.com/

http://codoh.com/

http://www.ihr.org/

http://www.vho.org/aaargh/index.html

http://robertfaurisson.blogspot.com.es/

http://research.calvin.edu/german-propaganda-archive/

http://www.fpp.co.uk/

http://germancross.com/indice.htm

*

Bien amigos, me despido. Espero que el “Proyecto Hellstorm” de Goodrich&Tort tenga éxito –por el bien de los pueblos blancos. Y espero que estos datos que os ofrezco os sean de utilidad, que os encaminen y que os puedan dar la exacta perspectiva en este asunto que nos es vital.

La población europea padece desde finales de la IIGM una propaganda de guerra que no cesa de criminalizar el nacionalsocialismo en documentales, libros, prensa… pero también en nuestras escuelas, institutos, y universidades. Se está haciendo un uso político represivo de esta criminalización. Una generación tras otra cae en manos de estos perversos ingenieros sociales. Es esencial para la futura nación arya dilucidar, aclarar, iluminar esta historia nuestra. Es esencial recuperar el honor del período nazi; de aquellos hombres y mujeres; de aquellos héroes, de aquellos mártires. En el nombre de la justicia y de la verdad.

*

Saludos y hasta la próxima,

Manu

PUBLICADO POR MANU RODRÍGUEZ EN 6:38

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s